/ miércoles 24 de noviembre de 2021

América del Norte: la región más sostenible

Durante varios años las Naciones de México, Estados Unidos y Canadá, han trabajado en el objetivo estratégico de convertir a norteamérica en la región más competitiva del mundo. Hoy se abre la posibilidad de hacerla también la región más sustentable.

La semana pasada se realizó, después de cinco años, la denominada Cumbre de los “Tres Amigos”. A partir de los temas abordados y la Declaración Conjunta, la Cumbre se puede analizar a partir de cinco dimensiones principales: geopolítica, competitividad, bienestar, migración y cambio climático. En esta ocasión pondré especial atención en los objetivos conjuntos para luchar contra el cambio climático.

La Declaración Conjunta reconoce que los efectos del cambio climático como incendios, huracanes y lluvias intensas han sido catastróficos para la región. Una de las acciones para luchar contra la crisis climática es fortalecer las energías renovables y la transición energética con acciones como: el uso de vehículos de cero emisiones; en la industria de la aviación alcanzar el objetivo también de las cero emisiones; incrementar el uso de combustibles más limpios en los sectores de transporte ferroviario, marítimo y aéreo, así como establecer un Plan de Trabajo de Adaptación Climática de América del Norte.

En pocas palabras, las tres naciones visualizan un futuro eléctrico. Un futuro que incluye dos componentes: el primero es fortalecer la competitividad del sector automotriz en la región y, el segundo, es contribuir en la reducción de gases contaminantes que provocan el calentamiento global.

En consonancia con los acuerdos alcanzados en la pasada reunión del G20, la Declaración Conjunta reitera el compromiso de eliminar los subsidios a los combustibles fósiles. Otro anuncio que me parece importante destacar es el interés de México y Canadá en trabajar conjuntamente para modernizar y ampliar las plantas hidroeléctricas en nuestro país a través de la empresa Hydro-Québec. Actualmente, la capacidad instalada de las centrales hidroeléctricas equivalen al catorce por ciento del sistema eléctrico nacional. De acuerdo al Instituto Mexicano de Tecnología de Agua, nuestro país tiene un gran potencial en la generación hidroeléctrica y estima un crecimiento promedio de dos por ciento anual hasta el año 2032 en dicha generación.

Así, el interés conjunto entre México y Canadá representa una gran noticia para las energías renovables y la transición energética en el país. Lo que sigue es que estos anuncios se conviertan en acciones y políticas públicas, así como revisar sus avances en la próxima cumbre de los “Tres Amigos” que será organizada por nuestro país el próximo año y la sede será la Ciudad de México.

La lucha contra el cambio climático y las energías renovables nos indican que las coincidencias pueden pesar más que las diferencias. Norteamérica tiene una hoja de ruta para lograr un desarrollo sostenible.

Durante varios años las Naciones de México, Estados Unidos y Canadá, han trabajado en el objetivo estratégico de convertir a norteamérica en la región más competitiva del mundo. Hoy se abre la posibilidad de hacerla también la región más sustentable.

La semana pasada se realizó, después de cinco años, la denominada Cumbre de los “Tres Amigos”. A partir de los temas abordados y la Declaración Conjunta, la Cumbre se puede analizar a partir de cinco dimensiones principales: geopolítica, competitividad, bienestar, migración y cambio climático. En esta ocasión pondré especial atención en los objetivos conjuntos para luchar contra el cambio climático.

La Declaración Conjunta reconoce que los efectos del cambio climático como incendios, huracanes y lluvias intensas han sido catastróficos para la región. Una de las acciones para luchar contra la crisis climática es fortalecer las energías renovables y la transición energética con acciones como: el uso de vehículos de cero emisiones; en la industria de la aviación alcanzar el objetivo también de las cero emisiones; incrementar el uso de combustibles más limpios en los sectores de transporte ferroviario, marítimo y aéreo, así como establecer un Plan de Trabajo de Adaptación Climática de América del Norte.

En pocas palabras, las tres naciones visualizan un futuro eléctrico. Un futuro que incluye dos componentes: el primero es fortalecer la competitividad del sector automotriz en la región y, el segundo, es contribuir en la reducción de gases contaminantes que provocan el calentamiento global.

En consonancia con los acuerdos alcanzados en la pasada reunión del G20, la Declaración Conjunta reitera el compromiso de eliminar los subsidios a los combustibles fósiles. Otro anuncio que me parece importante destacar es el interés de México y Canadá en trabajar conjuntamente para modernizar y ampliar las plantas hidroeléctricas en nuestro país a través de la empresa Hydro-Québec. Actualmente, la capacidad instalada de las centrales hidroeléctricas equivalen al catorce por ciento del sistema eléctrico nacional. De acuerdo al Instituto Mexicano de Tecnología de Agua, nuestro país tiene un gran potencial en la generación hidroeléctrica y estima un crecimiento promedio de dos por ciento anual hasta el año 2032 en dicha generación.

Así, el interés conjunto entre México y Canadá representa una gran noticia para las energías renovables y la transición energética en el país. Lo que sigue es que estos anuncios se conviertan en acciones y políticas públicas, así como revisar sus avances en la próxima cumbre de los “Tres Amigos” que será organizada por nuestro país el próximo año y la sede será la Ciudad de México.

La lucha contra el cambio climático y las energías renovables nos indican que las coincidencias pueden pesar más que las diferencias. Norteamérica tiene una hoja de ruta para lograr un desarrollo sostenible.