/ jueves 24 de enero de 2019

AMLO frente a Tello: las nuevas formas de hacer política

La más reciente visita del presidente Andrés Manuel López Obrador a Zacatecas nos acercó al entendimiento de los compromisos que el gobierno de la República tiene con nuestro Estado,pero también al conocimiento de formasinéditasde hacer política, que sorprendió a más de uno.

No solamente hizo ofrecimientos concretos el presidente para promover la prosperidad de Zacatecas bajo condiciones detransparenciainusitada, sino que presentó una forma distinta de comunicarse con la gente, muy cerca de ella, a niveles de conspirar contralas formas tradicionales de ejercer el poder alejado del pueblo. Eso no cabe en AMLO.

Casi todos los que quisieron, pudieron saludarle, estrecharle la mano, tomarse fotos, entregarle peticiones y demandas, en una gira presidencial a Zacatecas, ya sin la presenciaasfixiante de los elementos del Estado Mayor Presidencial.

Esto por si sólo modifica radicalmente los rituales de la política tradicional y más aun cuando anunció que los apoyos a la sociedad llegarán no a los mismos, ni a través de los canales corrompidos del gobierno, sino en forma directa, lo cual pudiera ser gratificante si se cumple con el objetivo y no se desvían en las manos de las nuevas jerarquías burocráticas.

La otra novedad es el uso del discurso crítico que cuestionó la deshonestidad en la función pública y propuso el rescate de la Universidad secuestrada por las garras de la corrupción.

En esta gira presidencial también se reivindicóla importancia de la comunicación política del presidente con los representantes de las instituciones públicas locales y con la población.

Escuchó el presidente maduramente las peticiones de apoyo para Zacatecas e incluso las críticas inteligentes y por demás audaces del gobernador Alejandro Tello quien le dijo que compartía el fondo, pero no los métodos de Andrés Manuel López Obrador, algo que bien pudo haber retumbado en la conciencia del omnipresente y poderoso jefe de la Nación.

El valor de la palabra y el discurso político:

Hoy tenemos que decir que la única herramienta para construir la transición democrática y el cambio hacia un nuevo régimen, es por medio del uso correcto de la palabra.Todas las sociedades comienzan y mueren conel intercambio verbal de la palabra. Son origen y destino.

Los clásicos (entre ellos Gadamer, John Searle y John Austin) nos recuerdan que el uso apropiado de la lengua puede abrir la puerta al camino de la libertad, la democracia y la prosperidad, o bien puede ser el eslabón simbólico que nos confine a la miseria del subdesarrollo.

Por eso la palabra en el discurso político tendrá que estar al servicio de la reconciliación,de la construcción de consensos y no de la necedad insolente de crear confrontación. Esto jamás beneficiará a Zacatecas.

Ante ello, es importanteque los líderes estatales de MORENA y el PRI, por separado, después de la visita presidencial, hayan propuesto el uso del discurso de la concordia y no de la confrontación, además de que recomendaron interponer un compás en la encarnizada lucha anticipada por la sucesión del 2021, que ya está dividiendo a los zacatecanos.

En este proceso de recomposición de las elites políticas que vive México y Zacatecas, recomendable es recuperar la prudencia política, entendida como el arte de discernir entre el bien y el mal, de actuar con inteligencia y promover desde el gobierno el logro del bien común.

Apostemos a que en México y Zacatecas se recupere la prudencia política y se admita que el uso correcto del lenguaje en el discurso político es fundamental para construir una mejor sociedad.

La más reciente visita del presidente Andrés Manuel López Obrador a Zacatecas nos acercó al entendimiento de los compromisos que el gobierno de la República tiene con nuestro Estado,pero también al conocimiento de formasinéditasde hacer política, que sorprendió a más de uno.

No solamente hizo ofrecimientos concretos el presidente para promover la prosperidad de Zacatecas bajo condiciones detransparenciainusitada, sino que presentó una forma distinta de comunicarse con la gente, muy cerca de ella, a niveles de conspirar contralas formas tradicionales de ejercer el poder alejado del pueblo. Eso no cabe en AMLO.

Casi todos los que quisieron, pudieron saludarle, estrecharle la mano, tomarse fotos, entregarle peticiones y demandas, en una gira presidencial a Zacatecas, ya sin la presenciaasfixiante de los elementos del Estado Mayor Presidencial.

Esto por si sólo modifica radicalmente los rituales de la política tradicional y más aun cuando anunció que los apoyos a la sociedad llegarán no a los mismos, ni a través de los canales corrompidos del gobierno, sino en forma directa, lo cual pudiera ser gratificante si se cumple con el objetivo y no se desvían en las manos de las nuevas jerarquías burocráticas.

La otra novedad es el uso del discurso crítico que cuestionó la deshonestidad en la función pública y propuso el rescate de la Universidad secuestrada por las garras de la corrupción.

En esta gira presidencial también se reivindicóla importancia de la comunicación política del presidente con los representantes de las instituciones públicas locales y con la población.

Escuchó el presidente maduramente las peticiones de apoyo para Zacatecas e incluso las críticas inteligentes y por demás audaces del gobernador Alejandro Tello quien le dijo que compartía el fondo, pero no los métodos de Andrés Manuel López Obrador, algo que bien pudo haber retumbado en la conciencia del omnipresente y poderoso jefe de la Nación.

El valor de la palabra y el discurso político:

Hoy tenemos que decir que la única herramienta para construir la transición democrática y el cambio hacia un nuevo régimen, es por medio del uso correcto de la palabra.Todas las sociedades comienzan y mueren conel intercambio verbal de la palabra. Son origen y destino.

Los clásicos (entre ellos Gadamer, John Searle y John Austin) nos recuerdan que el uso apropiado de la lengua puede abrir la puerta al camino de la libertad, la democracia y la prosperidad, o bien puede ser el eslabón simbólico que nos confine a la miseria del subdesarrollo.

Por eso la palabra en el discurso político tendrá que estar al servicio de la reconciliación,de la construcción de consensos y no de la necedad insolente de crear confrontación. Esto jamás beneficiará a Zacatecas.

Ante ello, es importanteque los líderes estatales de MORENA y el PRI, por separado, después de la visita presidencial, hayan propuesto el uso del discurso de la concordia y no de la confrontación, además de que recomendaron interponer un compás en la encarnizada lucha anticipada por la sucesión del 2021, que ya está dividiendo a los zacatecanos.

En este proceso de recomposición de las elites políticas que vive México y Zacatecas, recomendable es recuperar la prudencia política, entendida como el arte de discernir entre el bien y el mal, de actuar con inteligencia y promover desde el gobierno el logro del bien común.

Apostemos a que en México y Zacatecas se recupere la prudencia política y se admita que el uso correcto del lenguaje en el discurso político es fundamental para construir una mejor sociedad.