/ viernes 26 de noviembre de 2021

Centro cultural padre Pro

El 23 de noviembre de 1927, con apenas 36 años de edad, Miguel Agustín Pro sacerdote jesuita, fue acusado falsamente de conspiración y fusilado en la Ciudad de México. Eran tiempos difíciles en el país en plena Guerra Cristera. En 1988 fue beatificado por Juan Pablo II y el Papa eligió precisamente la fecha del 23 de noviembre para celebrar cada año ese día su memoria litúrgica.

El padre Pro sabía que en cualquier momento podía ser encarcelado por ejercer clandestinamente su ministerio sacerdotal, ya que en esos años estaba prohibido vivir públicamente la fe y celebrar los sacramentos, pero su deseo de ayudar a la gente era el motor de su existencia. En algunas ocasiones dijo que le gustaría «ganarse la lotería», lo que para él significaba morir mártir por la fe y ganarse el cielo. ¡Qué paradojas de la vida! Fue ejecutado en la Inspección de Policía del Distrito Federal que estaba donde hoy se encuentra la sede de la Lotería Nacional en el Paseo de la Reforma.

Nació el 13 de enero de 1891 en una casa ubicada en el número diez del Jardín Juárez, en el centro de Guadalupe, Zacatecas, frente al convento franciscano de la Virgen de Guadalupe. ¡Qué honor que sea nuestro paisano! En los últimos años en esa finca operaba una sucursal de la Librería Buena Prensa y actualmente se encuentra deshabitada.

La Diócesis de Zacatecas, en sintonía con los padres jesuitas y junto con un grupo de personas de la sociedad civil interesadas en la rehabilitación de la casa natalicia del beato Miguel Agustín, prepara un proyecto para fundar el Centro Cultural Padre Pro, con el fin de preservar y difundir su figura y su vida de santidad. No todos conocen la historia del padre Pro y vale la pena compartirla con los zacatecanos y visitantes, ya que podemos aprender mucho de él.

No se pretende que el Centro Cultural sea solo una casa-museo, donde se recuerde su nacimiento y algunos datos de su trayectoria. Quiere ser un espacio vivo y dinámico generador de cultura y espiritualidad a través de diversas actividades, inspiradas en su legado y en el de otros santos de nuestra tierra como san Mateo Correa Magallanes, sacerdote diocesano mártir de la misma época.

La Iglesia siempre ha sido promotora de cultura inspirada por el Evangelio, para ayudar a la humanidad a enfrentar mejor los retos de cada momento. A la violencia e injusticias de su tiempo el padre Pro respondió con generosidad gastando su vida por los demás. Su ejemplo sigue siendo válido para superar los desafíos que hoy tenemos. A esto quiere contribuir el Centro Cultural Padre Pro. ¡Gracias!

El 23 de noviembre de 1927, con apenas 36 años de edad, Miguel Agustín Pro sacerdote jesuita, fue acusado falsamente de conspiración y fusilado en la Ciudad de México. Eran tiempos difíciles en el país en plena Guerra Cristera. En 1988 fue beatificado por Juan Pablo II y el Papa eligió precisamente la fecha del 23 de noviembre para celebrar cada año ese día su memoria litúrgica.

El padre Pro sabía que en cualquier momento podía ser encarcelado por ejercer clandestinamente su ministerio sacerdotal, ya que en esos años estaba prohibido vivir públicamente la fe y celebrar los sacramentos, pero su deseo de ayudar a la gente era el motor de su existencia. En algunas ocasiones dijo que le gustaría «ganarse la lotería», lo que para él significaba morir mártir por la fe y ganarse el cielo. ¡Qué paradojas de la vida! Fue ejecutado en la Inspección de Policía del Distrito Federal que estaba donde hoy se encuentra la sede de la Lotería Nacional en el Paseo de la Reforma.

Nació el 13 de enero de 1891 en una casa ubicada en el número diez del Jardín Juárez, en el centro de Guadalupe, Zacatecas, frente al convento franciscano de la Virgen de Guadalupe. ¡Qué honor que sea nuestro paisano! En los últimos años en esa finca operaba una sucursal de la Librería Buena Prensa y actualmente se encuentra deshabitada.

La Diócesis de Zacatecas, en sintonía con los padres jesuitas y junto con un grupo de personas de la sociedad civil interesadas en la rehabilitación de la casa natalicia del beato Miguel Agustín, prepara un proyecto para fundar el Centro Cultural Padre Pro, con el fin de preservar y difundir su figura y su vida de santidad. No todos conocen la historia del padre Pro y vale la pena compartirla con los zacatecanos y visitantes, ya que podemos aprender mucho de él.

No se pretende que el Centro Cultural sea solo una casa-museo, donde se recuerde su nacimiento y algunos datos de su trayectoria. Quiere ser un espacio vivo y dinámico generador de cultura y espiritualidad a través de diversas actividades, inspiradas en su legado y en el de otros santos de nuestra tierra como san Mateo Correa Magallanes, sacerdote diocesano mártir de la misma época.

La Iglesia siempre ha sido promotora de cultura inspirada por el Evangelio, para ayudar a la humanidad a enfrentar mejor los retos de cada momento. A la violencia e injusticias de su tiempo el padre Pro respondió con generosidad gastando su vida por los demás. Su ejemplo sigue siendo válido para superar los desafíos que hoy tenemos. A esto quiere contribuir el Centro Cultural Padre Pro. ¡Gracias!