/ domingo 28 de julio de 2019

Cooperación regional, solución migratoria

“Por favor, no quiero que me lleven de regreso”, suplica madre guatemalteca a integrantes de la Guardia Nacional. Las imágenes del llanto desgarrador y el abrazo protector a su hijo se han hecho virales y recuerdan que nuestra relación con el vecino país del norte no sólo se suscribe al tema migratorio.

Es erróneo que el gobierno estadounidense intente condicionar toda nuestra relación bilateral a este fenómeno social y más ahora que sale a la luz pública el arresto de 16 marines estadounidenses investigados por tráfico de personas y de drogas.

Inevitable que las relaciones diplomáticas entre México y Estados Unidos pudieran volverse nuevamente tensas. No debería de sorprendernos leer en cualquier momento un iracundo y provocador tuit de Donald Trump.

Por el momento, se descarta que nuestro país sea Tercer País Seguro, según lo acordado entre Marcelo Ebrard Casaubón, secretario de Relaciones Exteriores y Mike Pompeo, secretario de Estado de Estados Unidos. El diplomático mexicano revela que continuará en los próximos 45 días la estrategia migratoria y se ha reducido en un 36.2% el flujo de centroamericanos que intentan cruzar nuestro país.

Dicho de otro modo, México está haciendo su parte, además, continúa el apoyo a Centroamérica como se atestigua en la reciente reunión entre Andrés Manuel López Obrador y el presidente de Honduras, Juan Orlando Hernández.

Los retos de Ebrard se extienden a la máxima efectividad de la diplomacia, mientras que el gobierno mexicano debe redoblar esfuerzos en el respeto de los derechos humanos de cada migrante por ser vulnerables en secuestros, extorsiones y otros abusos como alerta la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.

Diversas organizaciones de la sociedad civil, advierten sobre la detención de 50 mil menores y adolescentes. También documentan que de enero a junio de este año se han registrado 100 mil detenciones de migrantes sin acceso efectivo al asilo, recientemente se han recibido 30 mil solicitudes ante la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados, cifra tres veces mayor que el mismo período del 2018.

Actualmente más de 20 mil migrantes están varados en la frontera norte en condiciones vulnerables y sin cobertura para sus necesidades básicas. Al sur del país, la situación también es crítica, en los primeros seis meses de este año se han detenido a cerca de 24 mil centroamericanos. La cifra es 150% mayor en el mismo período del 2018.

De los anteriores apuntes debemos reflexionar que todo migrante es ante todo un ser humano, no un invasor, criminal o paria. Y en este mundo globalizado, las soluciones locales y regionales de los gobiernos, sólo se alcanzan en la solidaridad y la cooperación.

“Por favor, no quiero que me lleven de regreso”, suplica madre guatemalteca a integrantes de la Guardia Nacional. Las imágenes del llanto desgarrador y el abrazo protector a su hijo se han hecho virales y recuerdan que nuestra relación con el vecino país del norte no sólo se suscribe al tema migratorio.

Es erróneo que el gobierno estadounidense intente condicionar toda nuestra relación bilateral a este fenómeno social y más ahora que sale a la luz pública el arresto de 16 marines estadounidenses investigados por tráfico de personas y de drogas.

Inevitable que las relaciones diplomáticas entre México y Estados Unidos pudieran volverse nuevamente tensas. No debería de sorprendernos leer en cualquier momento un iracundo y provocador tuit de Donald Trump.

Por el momento, se descarta que nuestro país sea Tercer País Seguro, según lo acordado entre Marcelo Ebrard Casaubón, secretario de Relaciones Exteriores y Mike Pompeo, secretario de Estado de Estados Unidos. El diplomático mexicano revela que continuará en los próximos 45 días la estrategia migratoria y se ha reducido en un 36.2% el flujo de centroamericanos que intentan cruzar nuestro país.

Dicho de otro modo, México está haciendo su parte, además, continúa el apoyo a Centroamérica como se atestigua en la reciente reunión entre Andrés Manuel López Obrador y el presidente de Honduras, Juan Orlando Hernández.

Los retos de Ebrard se extienden a la máxima efectividad de la diplomacia, mientras que el gobierno mexicano debe redoblar esfuerzos en el respeto de los derechos humanos de cada migrante por ser vulnerables en secuestros, extorsiones y otros abusos como alerta la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.

Diversas organizaciones de la sociedad civil, advierten sobre la detención de 50 mil menores y adolescentes. También documentan que de enero a junio de este año se han registrado 100 mil detenciones de migrantes sin acceso efectivo al asilo, recientemente se han recibido 30 mil solicitudes ante la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados, cifra tres veces mayor que el mismo período del 2018.

Actualmente más de 20 mil migrantes están varados en la frontera norte en condiciones vulnerables y sin cobertura para sus necesidades básicas. Al sur del país, la situación también es crítica, en los primeros seis meses de este año se han detenido a cerca de 24 mil centroamericanos. La cifra es 150% mayor en el mismo período del 2018.

De los anteriores apuntes debemos reflexionar que todo migrante es ante todo un ser humano, no un invasor, criminal o paria. Y en este mundo globalizado, las soluciones locales y regionales de los gobiernos, sólo se alcanzan en la solidaridad y la cooperación.

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