/ martes 4 de agosto de 2020

Crónica del poder │ Los morenistas y la gran decisión

Nos parece que las antiguas reglas del juego político no acaban de irse, aún en la cuarta transformación. Tal parece que la inercia y los caprichos personales permanecen para cerrar caminos al perfeccionamiento de la vida democrática, tanto en los partidos como en la sociedad.

Así por ejemplo, subrepticiamente y como si la militancias, la ciudadanía y la sociedad fueran ingenuos, algunas figuras políticas suelen hacer su promoción con el argumento de que han sido señalados por el Presidente de la República y otros manipulan ser los preferidos del gobernador del estado, insinuaciones que son falsas o al menos, versiones ocultas mientras no suceda el momento de los destapes, que no dejan de ser el mismo método que refleja la gastada y sobada imposición por dedazo, como aquella expresión, "lo que diga mi dedito."

Pero "la gente ya no se chupa el dedo" ni se va con la finta y solo se deja llevar por los cuentos falaces para su diversión y recreación de los escenarios probables o posibles.

Hay en el ambiente preelectoral la inquietud entre los militantes y seguidores del partido Morena y sus aliados, por los avances entre la oposición para la conformación de esa alianza PAN,PRI, PRD y MC, que deberán tomar en serio, porque de concretarse serán una fuerza política en condiciones de competir en todos los frentes, por la gubernatura, la legislatura, los ayuntamientos y las diputaciones federales, más cuando los morenistas a diario se exhiben fracturados, enfrentados y divididos, situación que por el momento significa una ventaja para la gran batalla electoral de 2021.

De continuar así las tensiones y luchas fraternales internas en el Morena, llegará el momento en que su máximo líder, y hablamos de Andrés Manuel López Obrador, llamará a los actores y protagonistas de ésos zafarranchos y disputas, para recordarles los principios y trazarles la ruta crítica hacia la victoria, y ratificar "el candidato es fulano de tal y en torno de él han de movilizarse" si es que quieren que prevalezca nuestra fortaleza con la mayoría en la Cámara de Diputados y si no quieren que en 2022 la revocación de mandato nos quite el poder, porque "así como el pueblo pone gobiernos, también los quita." Ha dicho que no se meterá en los asuntos del partido, pero tiene que, no permitirá que se derrumbe, porque sería el principio del fin de la 4t. La fórmula es inequívoca, y sucederá, porque el sistema no cambia, es el mismo y con los mismos.

Presionar para negociar

Es la estrategia en boga que está echada a rodar por todos los municipios y distritos de Zacatecas, de manera que no tarda el momento en que sean llamados a conocer la gran decisión, desde Ricardo Monreal, los notables Rocío Nahle y Alfonso Ramírez Cuéllar; el coordinador David Monreal; los alcaldes Saúl Monreal, Ulises Mejía y Julio César Chávez; los líderes Luis Medina Lizalde, Fernando Arteaga, Reginaldo Sandoval; Geovanna Bañuelos, José Narro Céspedes, Alfredo Femat y los diputados Javier Calzada y Chuy Padilla, todos factores a incidir necesariamente en unidad para refrendar la Cuarta Transformación. Esa es la fórmula, son los métodos desde los niveles direccionales del poder y del partido, las bases militante son lo de menos, sus votos, lo demás.

Nos parece que las antiguas reglas del juego político no acaban de irse, aún en la cuarta transformación. Tal parece que la inercia y los caprichos personales permanecen para cerrar caminos al perfeccionamiento de la vida democrática, tanto en los partidos como en la sociedad.

Así por ejemplo, subrepticiamente y como si la militancias, la ciudadanía y la sociedad fueran ingenuos, algunas figuras políticas suelen hacer su promoción con el argumento de que han sido señalados por el Presidente de la República y otros manipulan ser los preferidos del gobernador del estado, insinuaciones que son falsas o al menos, versiones ocultas mientras no suceda el momento de los destapes, que no dejan de ser el mismo método que refleja la gastada y sobada imposición por dedazo, como aquella expresión, "lo que diga mi dedito."

Pero "la gente ya no se chupa el dedo" ni se va con la finta y solo se deja llevar por los cuentos falaces para su diversión y recreación de los escenarios probables o posibles.

Hay en el ambiente preelectoral la inquietud entre los militantes y seguidores del partido Morena y sus aliados, por los avances entre la oposición para la conformación de esa alianza PAN,PRI, PRD y MC, que deberán tomar en serio, porque de concretarse serán una fuerza política en condiciones de competir en todos los frentes, por la gubernatura, la legislatura, los ayuntamientos y las diputaciones federales, más cuando los morenistas a diario se exhiben fracturados, enfrentados y divididos, situación que por el momento significa una ventaja para la gran batalla electoral de 2021.

De continuar así las tensiones y luchas fraternales internas en el Morena, llegará el momento en que su máximo líder, y hablamos de Andrés Manuel López Obrador, llamará a los actores y protagonistas de ésos zafarranchos y disputas, para recordarles los principios y trazarles la ruta crítica hacia la victoria, y ratificar "el candidato es fulano de tal y en torno de él han de movilizarse" si es que quieren que prevalezca nuestra fortaleza con la mayoría en la Cámara de Diputados y si no quieren que en 2022 la revocación de mandato nos quite el poder, porque "así como el pueblo pone gobiernos, también los quita." Ha dicho que no se meterá en los asuntos del partido, pero tiene que, no permitirá que se derrumbe, porque sería el principio del fin de la 4t. La fórmula es inequívoca, y sucederá, porque el sistema no cambia, es el mismo y con los mismos.

Presionar para negociar

Es la estrategia en boga que está echada a rodar por todos los municipios y distritos de Zacatecas, de manera que no tarda el momento en que sean llamados a conocer la gran decisión, desde Ricardo Monreal, los notables Rocío Nahle y Alfonso Ramírez Cuéllar; el coordinador David Monreal; los alcaldes Saúl Monreal, Ulises Mejía y Julio César Chávez; los líderes Luis Medina Lizalde, Fernando Arteaga, Reginaldo Sandoval; Geovanna Bañuelos, José Narro Céspedes, Alfredo Femat y los diputados Javier Calzada y Chuy Padilla, todos factores a incidir necesariamente en unidad para refrendar la Cuarta Transformación. Esa es la fórmula, son los métodos desde los niveles direccionales del poder y del partido, las bases militante son lo de menos, sus votos, lo demás.