/ martes 23 de junio de 2020

Crónica del poder | Alerta, ¡urge el cubrebocas!

Nadie en México y menos en Zacatecas dudan de que el Jefe de la Nación, el máximo líder del país es el presidente Andrés Manuel López Obrador muy claro y otra vez hay que manifestarlo, es el mero mero, el número uno, el no hay otro ni dos, el absoluto, no hay de otra; por eso, la gente siempre espera que ante la crisis sanitaria por el coronavirus, que parece interminable e incontrolable, que el Presidente pregone con el ejemplo, que actúe tolerante con la imagen que todo mundo quiere ver y que él se resiste o se niega a proceder de forma muy sencilla: que utilice el cobrebocas, aunque sea por mero formulismo o por ser consecuente con el reclamo que él mismo hace a todos los mexicanos para que cuiden su salud y la de todos.

Con toda certeza se puede afirmar, que si López Obrador usa ese instrumento de protección, su imagen se extenderá ejemplar por todos los horizontes y rincones de México. Y miles, millones de mexicanos harían lo que hace el Presidente. Pero, lamentablemente, no quiere o no le gusta, y terco como dice serlo, su postura es invariable.

Viene al caso en nuestro escenario, en Zacatecas Capital, Fresnillo, Guadalupe, por la zona conurbada, que de hecho es el epicentro de la pandemia; o en Jerez, Calera, Loreto, Ojocaliente, Enrique Estrada, Tepechitlán, Tlaltenango, Juchipila, las Villas, Sombrerete, Río Grande, y tantas otras comunidades que han sido letalmente tocadas por el virus maldito, la gran mayoría de la población en movimiento no utiliza el cubrebocas y pocos aplican la sana distancia aconsejable para evitar contagios, y que por ello, se incrementa la propagación y el COVID 19 se mantiene en constante elevación, con afectaciones mortales y de mucha gravedad.

Aquí no caben los discursos de odio, ni la confrontación o polarización, para contener la crisis del virus, urgen el orden, la disciplina, el respeto a las normas sanitarias, ese tiene que ser un cambio cultural para proteger la salud colectiva e individual. Los reclamos y exhortos del gobernador Alejandro Tello, ha sido muchos y reiterados en ese sentido, él es el primer responsable en la defensa del derecho a la salud y por eso, hasta tiene que gritar a la gente que ayude para más pronto salir de éste anegado pantano.

Bien dice el Obispo Sigifredo Noriega, si el semáforo está en rojo o naranja, "no se pasen la luz porque peligra tu vida y la de los demás". Hace un llamado de alerta porque siente que con la crisis sanitaria, estallaron las crisis económica, de inseguridad, cultural, religiosa y pastoral, un colectivo de riesgos y peligros que mueven el tapete a la sociedad, a las comunidades y familias. La del Obispo es otra voz que exige a todos asumir responsabilidad personal y con todos, al tiempo que pide actuar con tranquilidad, con prudencia, serenidad y que no haya miedos ni temores, y sí mucha fe y más confianza.

El hambre amenaza

A miles de de zacatecanos, ya se advierte que por la pandemia, se registrarán 10 millones más de mexicanos en pobreza, que significa falta de alimento, de vestido, de empleos, muchas necesidades acumuladas que llevarán a extremos de desesperación ya cercanos al estallido social, un fenómeno que fuera de dramatismos y con realismo, más agravarán la llamada nueva normalidad que nada tiene de normal, todo ésto "a pesar de los pesares" de los gobiernos federal y del estado. La población debe pensarlo mejor y, aunque sea decidir utilizar cubrebocas.

Nadie en México y menos en Zacatecas dudan de que el Jefe de la Nación, el máximo líder del país es el presidente Andrés Manuel López Obrador muy claro y otra vez hay que manifestarlo, es el mero mero, el número uno, el no hay otro ni dos, el absoluto, no hay de otra; por eso, la gente siempre espera que ante la crisis sanitaria por el coronavirus, que parece interminable e incontrolable, que el Presidente pregone con el ejemplo, que actúe tolerante con la imagen que todo mundo quiere ver y que él se resiste o se niega a proceder de forma muy sencilla: que utilice el cobrebocas, aunque sea por mero formulismo o por ser consecuente con el reclamo que él mismo hace a todos los mexicanos para que cuiden su salud y la de todos.

Con toda certeza se puede afirmar, que si López Obrador usa ese instrumento de protección, su imagen se extenderá ejemplar por todos los horizontes y rincones de México. Y miles, millones de mexicanos harían lo que hace el Presidente. Pero, lamentablemente, no quiere o no le gusta, y terco como dice serlo, su postura es invariable.

Viene al caso en nuestro escenario, en Zacatecas Capital, Fresnillo, Guadalupe, por la zona conurbada, que de hecho es el epicentro de la pandemia; o en Jerez, Calera, Loreto, Ojocaliente, Enrique Estrada, Tepechitlán, Tlaltenango, Juchipila, las Villas, Sombrerete, Río Grande, y tantas otras comunidades que han sido letalmente tocadas por el virus maldito, la gran mayoría de la población en movimiento no utiliza el cubrebocas y pocos aplican la sana distancia aconsejable para evitar contagios, y que por ello, se incrementa la propagación y el COVID 19 se mantiene en constante elevación, con afectaciones mortales y de mucha gravedad.

Aquí no caben los discursos de odio, ni la confrontación o polarización, para contener la crisis del virus, urgen el orden, la disciplina, el respeto a las normas sanitarias, ese tiene que ser un cambio cultural para proteger la salud colectiva e individual. Los reclamos y exhortos del gobernador Alejandro Tello, ha sido muchos y reiterados en ese sentido, él es el primer responsable en la defensa del derecho a la salud y por eso, hasta tiene que gritar a la gente que ayude para más pronto salir de éste anegado pantano.

Bien dice el Obispo Sigifredo Noriega, si el semáforo está en rojo o naranja, "no se pasen la luz porque peligra tu vida y la de los demás". Hace un llamado de alerta porque siente que con la crisis sanitaria, estallaron las crisis económica, de inseguridad, cultural, religiosa y pastoral, un colectivo de riesgos y peligros que mueven el tapete a la sociedad, a las comunidades y familias. La del Obispo es otra voz que exige a todos asumir responsabilidad personal y con todos, al tiempo que pide actuar con tranquilidad, con prudencia, serenidad y que no haya miedos ni temores, y sí mucha fe y más confianza.

El hambre amenaza

A miles de de zacatecanos, ya se advierte que por la pandemia, se registrarán 10 millones más de mexicanos en pobreza, que significa falta de alimento, de vestido, de empleos, muchas necesidades acumuladas que llevarán a extremos de desesperación ya cercanos al estallido social, un fenómeno que fuera de dramatismos y con realismo, más agravarán la llamada nueva normalidad que nada tiene de normal, todo ésto "a pesar de los pesares" de los gobiernos federal y del estado. La población debe pensarlo mejor y, aunque sea decidir utilizar cubrebocas.