/ miércoles 28 de noviembre de 2018

El aprendizaje estratégico, una gran necesidad

Una de las reflexiones personales entorno a la educación en nuestros tiempos, tiene que ver con aquella idea de que nuevos tiempos precisan de nuevos aprendices…

En una escuela inmersa en la sociedad de la información, que queremos que sea del conocimiento, hace falta desarrollar nuevas actitudes y habilidades para el aprendizaje. El estudiante ha de aprender a desarrollar su autonomía y responsabilidad en un mundo abierto en que hay sobreabundancia de información y estímulos.

Para ello hace falta que el estudiante llegue a ser “aprendiz estratégico”, una persona autónoma que quiere aprender para crecer, para sí y para los demás, teniendo como referente los valores, alguien que aprende a movilizar, observar, evaluar, planificar y controlar sus propios procesos de aprendizaje.

Estamos hablando de aprendizaje autorregulado, de “aprender a aprender” Y, si bien es cierto que la escuela ha perdido su papel clave en la transmisión de la información, también lo es que se constituye en el espacio privilegiado para enseñar a aprender a aprender. La autorregulación, el pensamiento crítico, el compromiso cívico, etc. han de asentarse en la escuela para continuar creciendo luego, y se pueden y deben trabajar desde edades tempranas.

Cada día que pasa, me convenzo más que estamos inmersos en la sociedad de la información, que no necesariamente del conocimiento.; considero que la sociedad del conocimiento es el objetivo.

Sociedad de la información implica disponer de información y esto sí es un hecho en nuestros tiempos. En un par de generaciones el salto ha sido cuantitativa y cualitativamente excepcional. Los medios de comunicación de masas e Internet especialmente lo han cambiado todo.

Hoy los niños, los jóvenes y los adultos disponen de sobreabundancia de información. Información que se filtra y selecciona, en gran medida, en función de intereses diversos, a veces nada recomendables.

Desde el punto de vista personal, cuando se habla de aprendizaje autorregulado, se está hablando de aprendizaje estratégico, un concepto claramente ligado a la autonomía, y también a la responsabilidad. Y ello es así porque el aprendiz estratégico gana en autonomía y también en responsabilidad.

Por lo tanto, tal y como lo expresa Zimmerman, el aprendizaje estratégico es también un constructo complejo que implica aspectos cognitivos, metacognitivos, motivacionales y contextuales.

Es así que el aprendizaje estratégico, también se aprende ya que fundamental articular una adecuada estructura teórica, un “mapa” lo más completo posible que integre las diversas estrategias que se movilizan para aprender sin dejar fuera elementos sustantivos, que podamos utilizar como referente teórico para decidir qué estrategias enseñar y aprender, antes de afrontar el modo de enseñarlas.


Estimado lector, agradezco de antemano la atención prestada al presente. ¡Viva la Vida!


Una de las reflexiones personales entorno a la educación en nuestros tiempos, tiene que ver con aquella idea de que nuevos tiempos precisan de nuevos aprendices…

En una escuela inmersa en la sociedad de la información, que queremos que sea del conocimiento, hace falta desarrollar nuevas actitudes y habilidades para el aprendizaje. El estudiante ha de aprender a desarrollar su autonomía y responsabilidad en un mundo abierto en que hay sobreabundancia de información y estímulos.

Para ello hace falta que el estudiante llegue a ser “aprendiz estratégico”, una persona autónoma que quiere aprender para crecer, para sí y para los demás, teniendo como referente los valores, alguien que aprende a movilizar, observar, evaluar, planificar y controlar sus propios procesos de aprendizaje.

Estamos hablando de aprendizaje autorregulado, de “aprender a aprender” Y, si bien es cierto que la escuela ha perdido su papel clave en la transmisión de la información, también lo es que se constituye en el espacio privilegiado para enseñar a aprender a aprender. La autorregulación, el pensamiento crítico, el compromiso cívico, etc. han de asentarse en la escuela para continuar creciendo luego, y se pueden y deben trabajar desde edades tempranas.

Cada día que pasa, me convenzo más que estamos inmersos en la sociedad de la información, que no necesariamente del conocimiento.; considero que la sociedad del conocimiento es el objetivo.

Sociedad de la información implica disponer de información y esto sí es un hecho en nuestros tiempos. En un par de generaciones el salto ha sido cuantitativa y cualitativamente excepcional. Los medios de comunicación de masas e Internet especialmente lo han cambiado todo.

Hoy los niños, los jóvenes y los adultos disponen de sobreabundancia de información. Información que se filtra y selecciona, en gran medida, en función de intereses diversos, a veces nada recomendables.

Desde el punto de vista personal, cuando se habla de aprendizaje autorregulado, se está hablando de aprendizaje estratégico, un concepto claramente ligado a la autonomía, y también a la responsabilidad. Y ello es así porque el aprendiz estratégico gana en autonomía y también en responsabilidad.

Por lo tanto, tal y como lo expresa Zimmerman, el aprendizaje estratégico es también un constructo complejo que implica aspectos cognitivos, metacognitivos, motivacionales y contextuales.

Es así que el aprendizaje estratégico, también se aprende ya que fundamental articular una adecuada estructura teórica, un “mapa” lo más completo posible que integre las diversas estrategias que se movilizan para aprender sin dejar fuera elementos sustantivos, que podamos utilizar como referente teórico para decidir qué estrategias enseñar y aprender, antes de afrontar el modo de enseñarlas.


Estimado lector, agradezco de antemano la atención prestada al presente. ¡Viva la Vida!