/ domingo 9 de enero de 2022

Escenarios 2022

Vaya noticias para Zacatecas

Dos noticias muy malas para Zacatecas acontecieron en la semana que termina. 1) Los 10 cuerpos que dejó el crimen organizado afuera de Palacio de Gobierno, en la Plaza de Armas, y 2) El número de contagios por Covid-19, que obligó al mismo mandatario estatal ordenar suspender dos semanas las clases para los niveles de primaria y secundaria. Los dos fueron noticia nacional.

En el primero de los casos, el mensaje hacia David Monreal Ávila y hacia el Estado mexicano mismo fue brutal, directo, fue un desafío a la investidura... Ahora bien, que no se quiera entender de esta manera, ya es otra cosa, ya es cerrazón de quien ostenta el poder. Las dos noticias son malas desde cualquier ángulo que se quiera ver. Llegaron en el momento menos indicado.

Pero preocupa más, la respuesta, sobre todo, en el caso número 1. Eso de que es una “herencia maldita” del pasado y que mejor “nos encomendemos a Dios”, simplemente, no es una respuesta de alguien que luchó tantos años por ser gobernador. Lástima.

Noticia Nacional

Lo que preocupa de todo esto, en especial, del tema de la inseguridad que, dicho sea de paso, desde que llegó la 4T a Zacatecas, temas como inseguridad, jubilados y pensionados del Issstezac, deudas a maestros de la Sección 58 no han salido de los noticiarios nacionales. En este sentido, la nueva gobernanza no se puede quejar de publicidad, pues ha sido gratuita, pero en contra.

El próximo miércoles 12 de enero, el nuevo gobierno de David Monreal Ávila cumplirá apenas cuatro meses de gobierno y, lamentablemente, las malas noticias han prevalecido sobre cualquiera buena que haya realizado. Quiénes asesoran al gobernador lo saben y, sino no están enterados, pues aquí se los recordamos.

A qué queremos llegar: a que es poco tiempo de gobernar por parte de la nueva administración y, el argumento, de que todo lo que pasa es por la “herencia maldita” ya nadie la cree. Dicho esto, por un gobernador, simplemente, preocupa, porque, se supone, que él (David) estaba enterado del desastre. En descargo del nuevo gobierno: un punto bueno para la nueva gobernanza, hay tiempo para rectificar donde las cosas no estén funcionando. Si quieren.

Ya lo pasado, pasado

Es real, los problemas de inseguridad no vienen del mes de septiembre, ni siquiera vienen de un año atrás, han venido creciendo desde el 2007, cuando se presentó el primer hecho directamente relacionado con el crimen organizado en Zacatecas, es decir, ya no como un hecho aislado, sino como la radicación en el territorio estatal.

A partir de ahí, se habían tenido episodios marcados de inseguridad, pero no uno como el del pasado jueves, en que el propio presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, lo calificó como una “provocación”.

Y es que antes no se habían metido con símbolos representativos del estado, como en este caso fue la Plaza de Armas, frente a Palacio de Gobierno, específicamente frente a la oficina del Gobernador y de la Secretaría General de Gobierno.

El mensaje, en ese sentido, es fuerte, porque se sube un nivel en la guerra contra el crimen organizado, tal vez derivado de lo que ha representado el plan de seguridad denominado Zacatecas II, en el que se han logrado detenciones, se ha bajado el índice de los homicidios dolosos, de los secuestros, entre otros delitos de alto impacto.

Enterrar la herencia maldita

Aunque la actuación de las autoridades policiacas logró, en unas horas, la detención de un número aún indeterminado de presuntos responsables, la sensación es que los grupos criminales ahora se han atrevido a enfrentar al Gobierno del Estado.

Pero como dice el “Príncipe de la Canción”, José José, “Ya lo pasado, pasado, no me interesa”, el discurso de la herencia maldita y los gobiernos neoliberales debe quedar enterrado, eso ya caducó, y hoy se debe dar resultados, como los que se presumen en el plan Zacatecas II, es lo que debe resaltarse.

Hoy se debe dar respuestas, después de todo, si bien esto deriva de la descomposición de la sociedad no viene del mes de septiembre, el hecho del pasado jueves no se dio en el gobierno de Tello o de Alonso, que es de quienes se habla, se dio en la administración actual, la encabezada por David Monreal

En ese sentido, hay que resaltar que del evento del jueves pasado hubo detenidos que están siendo procesados, es decir, hay resultados, pero en otros casos que ocurren en colonias populares o en despoblado o en municipios, también deben darse resultados, una vida es una vida.

Provocación de los cadáveres, ¿y?

El impacto socio cultural del arrojo de cadáveres en el corazón de Zacatecas capital, ha sido tremendamente dañino de la imagen turística. La suavidad de la patria chica fue severamente reducida por la áspera cobertura nacional e internacional que se extendió como exhibición de la creciente criminalidad, inseguridad y violencia; la Bizarra Capital del estado fue mancillada y de hecho estigmatizada como escenario de tensiones, miedos, incertidumbre, riesgos, peligros y amenazas. Se reproduce una apología de la violencia que hasta exacerba diferencias políticas e ideológicas entre gobernantes, legisladores y políticos.

Han sido momentos extremos de violencia que más que condenar porque de nada sirve, deben cargar a la clase política, la diversidad social y a los gobernantes de la más formidable responsabilidad moral y política para de inmediato decidir encarar juntos la crisis de seguridad pública que afecta, lesiona y vulnera las grandes cualidades y potencialidades productivas, creativas y de solidaridad de la sociedad zacatecana que ya debe mostrar madurez para acceder a los desafíos de la Nueva Gobernanza.

¿Hay otros datos?

Sobre estos acontecimientos calificados como histórica tragedia del Zacatecas de hoy, el presidente Andrés Manuel López Obrador señaló que fue una provocación, ¿y? ¿Qué es lo que sigue? ¿Aportar otros datos? ¿Repartir más abrazos? o atacar más a fondo y con más determinación las causas que generan y reproducen estos cuadros dantescos a los que se suman los encobijados, colgados y descuartizados, un conjunto de escenarios que propagan la más negativa imagen del estado, de sus pueblos mágicos y de la hermosa e histórica capital.

A esta provocación, David Monreal debe responder con serenidad, prudencia e inteligencia, y tiene que hacerlo con la fuerza de la sociedad, los empresarios, las mujeres y hombres del campo, los mineros, académicos, maestros, los migrantes; con los presidentes municipales y los Poderes Legislativo y Judicial, los partidos políticos, lo más notables zacatecanos en la cultura, las artes y las inversiones. La hazaña no es de un solo hombre, es de todos y de todas que esperan el llamado.

Nos leemos la otra semana

Vaya noticias para Zacatecas

Dos noticias muy malas para Zacatecas acontecieron en la semana que termina. 1) Los 10 cuerpos que dejó el crimen organizado afuera de Palacio de Gobierno, en la Plaza de Armas, y 2) El número de contagios por Covid-19, que obligó al mismo mandatario estatal ordenar suspender dos semanas las clases para los niveles de primaria y secundaria. Los dos fueron noticia nacional.

En el primero de los casos, el mensaje hacia David Monreal Ávila y hacia el Estado mexicano mismo fue brutal, directo, fue un desafío a la investidura... Ahora bien, que no se quiera entender de esta manera, ya es otra cosa, ya es cerrazón de quien ostenta el poder. Las dos noticias son malas desde cualquier ángulo que se quiera ver. Llegaron en el momento menos indicado.

Pero preocupa más, la respuesta, sobre todo, en el caso número 1. Eso de que es una “herencia maldita” del pasado y que mejor “nos encomendemos a Dios”, simplemente, no es una respuesta de alguien que luchó tantos años por ser gobernador. Lástima.

Noticia Nacional

Lo que preocupa de todo esto, en especial, del tema de la inseguridad que, dicho sea de paso, desde que llegó la 4T a Zacatecas, temas como inseguridad, jubilados y pensionados del Issstezac, deudas a maestros de la Sección 58 no han salido de los noticiarios nacionales. En este sentido, la nueva gobernanza no se puede quejar de publicidad, pues ha sido gratuita, pero en contra.

El próximo miércoles 12 de enero, el nuevo gobierno de David Monreal Ávila cumplirá apenas cuatro meses de gobierno y, lamentablemente, las malas noticias han prevalecido sobre cualquiera buena que haya realizado. Quiénes asesoran al gobernador lo saben y, sino no están enterados, pues aquí se los recordamos.

A qué queremos llegar: a que es poco tiempo de gobernar por parte de la nueva administración y, el argumento, de que todo lo que pasa es por la “herencia maldita” ya nadie la cree. Dicho esto, por un gobernador, simplemente, preocupa, porque, se supone, que él (David) estaba enterado del desastre. En descargo del nuevo gobierno: un punto bueno para la nueva gobernanza, hay tiempo para rectificar donde las cosas no estén funcionando. Si quieren.

Ya lo pasado, pasado

Es real, los problemas de inseguridad no vienen del mes de septiembre, ni siquiera vienen de un año atrás, han venido creciendo desde el 2007, cuando se presentó el primer hecho directamente relacionado con el crimen organizado en Zacatecas, es decir, ya no como un hecho aislado, sino como la radicación en el territorio estatal.

A partir de ahí, se habían tenido episodios marcados de inseguridad, pero no uno como el del pasado jueves, en que el propio presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, lo calificó como una “provocación”.

Y es que antes no se habían metido con símbolos representativos del estado, como en este caso fue la Plaza de Armas, frente a Palacio de Gobierno, específicamente frente a la oficina del Gobernador y de la Secretaría General de Gobierno.

El mensaje, en ese sentido, es fuerte, porque se sube un nivel en la guerra contra el crimen organizado, tal vez derivado de lo que ha representado el plan de seguridad denominado Zacatecas II, en el que se han logrado detenciones, se ha bajado el índice de los homicidios dolosos, de los secuestros, entre otros delitos de alto impacto.

Enterrar la herencia maldita

Aunque la actuación de las autoridades policiacas logró, en unas horas, la detención de un número aún indeterminado de presuntos responsables, la sensación es que los grupos criminales ahora se han atrevido a enfrentar al Gobierno del Estado.

Pero como dice el “Príncipe de la Canción”, José José, “Ya lo pasado, pasado, no me interesa”, el discurso de la herencia maldita y los gobiernos neoliberales debe quedar enterrado, eso ya caducó, y hoy se debe dar resultados, como los que se presumen en el plan Zacatecas II, es lo que debe resaltarse.

Hoy se debe dar respuestas, después de todo, si bien esto deriva de la descomposición de la sociedad no viene del mes de septiembre, el hecho del pasado jueves no se dio en el gobierno de Tello o de Alonso, que es de quienes se habla, se dio en la administración actual, la encabezada por David Monreal

En ese sentido, hay que resaltar que del evento del jueves pasado hubo detenidos que están siendo procesados, es decir, hay resultados, pero en otros casos que ocurren en colonias populares o en despoblado o en municipios, también deben darse resultados, una vida es una vida.

Provocación de los cadáveres, ¿y?

El impacto socio cultural del arrojo de cadáveres en el corazón de Zacatecas capital, ha sido tremendamente dañino de la imagen turística. La suavidad de la patria chica fue severamente reducida por la áspera cobertura nacional e internacional que se extendió como exhibición de la creciente criminalidad, inseguridad y violencia; la Bizarra Capital del estado fue mancillada y de hecho estigmatizada como escenario de tensiones, miedos, incertidumbre, riesgos, peligros y amenazas. Se reproduce una apología de la violencia que hasta exacerba diferencias políticas e ideológicas entre gobernantes, legisladores y políticos.

Han sido momentos extremos de violencia que más que condenar porque de nada sirve, deben cargar a la clase política, la diversidad social y a los gobernantes de la más formidable responsabilidad moral y política para de inmediato decidir encarar juntos la crisis de seguridad pública que afecta, lesiona y vulnera las grandes cualidades y potencialidades productivas, creativas y de solidaridad de la sociedad zacatecana que ya debe mostrar madurez para acceder a los desafíos de la Nueva Gobernanza.

¿Hay otros datos?

Sobre estos acontecimientos calificados como histórica tragedia del Zacatecas de hoy, el presidente Andrés Manuel López Obrador señaló que fue una provocación, ¿y? ¿Qué es lo que sigue? ¿Aportar otros datos? ¿Repartir más abrazos? o atacar más a fondo y con más determinación las causas que generan y reproducen estos cuadros dantescos a los que se suman los encobijados, colgados y descuartizados, un conjunto de escenarios que propagan la más negativa imagen del estado, de sus pueblos mágicos y de la hermosa e histórica capital.

A esta provocación, David Monreal debe responder con serenidad, prudencia e inteligencia, y tiene que hacerlo con la fuerza de la sociedad, los empresarios, las mujeres y hombres del campo, los mineros, académicos, maestros, los migrantes; con los presidentes municipales y los Poderes Legislativo y Judicial, los partidos políticos, lo más notables zacatecanos en la cultura, las artes y las inversiones. La hazaña no es de un solo hombre, es de todos y de todas que esperan el llamado.

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