/ domingo 22 de mayo de 2022

Escenarios 2022

Cobardes e inútiles

Y nada, que reaparece la polémica senadora de Morena, Soledad Luévano Cantú. Y lo hizo exigiendo la renuncia del Fiscal General de Justicia en el Estado de Zacatecas (FGJEZ), Francisco Murillo Ruiseco, por el condenable acontecimiento de que un niño fue asesinado en el interior de una iglesia en Fresnillo.

Desde luego, las declaraciones de la senadora provocaron toda serie de reacciones, sobre todo, en las redes sociales. Mayoritariamente, le llovió en su milpita a la aspirante a política de Zacatecas. Dicho de otro modo, la senadora de MORENA no se anduvo por las ramas. No se contuvo.

Pero la senadora Luévano fue más allá y dijo, que Zacatecas, está entre cobardes e inútileS. Declaraciones, que no fueron bien tomadas en los pasillos del Senado, por su “patrón, maestro, pastor, gurú y guía”, el senador Ricardo Monreal Ávila, mucho menos, en el gobierno de la nueva gobernanza. ¿Se pondrían el saco?

El general tiene…

En un escenario revestido de tanta complejidad por la inimaginable violencia que ya se manifiesta incontenible, nadie, ningún funcionario público debe negarse o resistirse a establecer canales de interlocución política, así sea un General de División o de Brigada, porque ni esa calidad y capacidad le han de motivar a ser omiso ante el Poder Legislativo que le requiere, solamente para que informe con veracidad y objetividad acerca de las estrategias de seguridad pública, como así le reclaman los diputados al General Adolfo Marín, el Secretario de Seguridad Pública del Estado.

Las difíciles y extremas condiciones de violencia ilustradas con el reciente homicidio de un niño de tres años en un templo religioso de Fresnillo, más obligan al General a responder, porque sus acciones han de legitimar más a este gobierno, a fin de garantizar los más amplios márgenes de gobernabilidad y no exhibir más la crisis de inefectividad y de credibilidad ante la sociedad y los gobernados, que tienen derecho a ser informados a través de la representación popular, aunque el Secretario pueda ostentar que tiene derecho a callar, un silencio irresponsable y cómplice del violento acontecer que sufre Zacatecas, que no cabe en la nueva gobernanza ni en la 4T.

De manera que, ¿A qué le teme el Secretario de Seguridad? ¿Acaso tiene miedo a su libertad de expresión? El diagnóstico sobre la inseguridad y la percepción sobre sus efectos trágicos, son una realidad innegable y se debe entender, que llevar claridad, veracidad y orientación a la gente, a los sectores de la sociedad, es además de aliciente, un compromiso que puede generar mejores condiciones de confiabilidad en un gobierno que se mueve urgido de superar la emergencia social.

Aumento sin compromisos

¿Por qué hablar de aumento a las tarifas del transporte público?, según los concesionarios, porque el incremento de los insumos hoy hace imposible tener un margen de ganancia, sin embargo, es notorio que ante el incremento de 1.00 peso que se les autorizó el compromiso simplemente será cumplir con el servicio, es decir, ahora no habrá, ni siquiera, promesas de renovación, de esas que nunca se cumplen. Es decir, se hace el incremento, pero todo, en realidad, seguirá igual.

Entonces, eso significaría que, aunque el aumento se hubiera dado en 3.00 pesos, o en 5.00 pesos, como los mismos transportistas exigían, ello no iba a significar un compromiso para los transportistas de mejorar el servicio. Según la Subsecretaría de Transporte Público, que es la que está analizando el incremento, en estos momentos sólo hay 200 unidades en total que están en condiciones óptimas para circular.

Las restantes son unidades que tienen alguna falla en su operación y que son óptimas, por una u otra cosa, para circular. Además, las unidades más nuevas datan de 10 a 15 años de antigüedad.

Con todo eso, los transportistas querían exigir hasta 5.00 pesos de incremento, sin comprometerse más que a brindar el servicio, debido a que ello simplemente les permitiría estar en el punto de equilibrio.

Para la secretaria general de Gobierno, Gabriela Evangelina Pinedo Morales, el incremento no será de 3.00 ni de 5.00 pesos, será solamente de 1.00 peso, lo cual se reflejó el día de ayer.

Pero con ese peso los transportistas se comprometen a dar un servicio a medias, ya que el costo de las llantas, del combustible, de las refacciones, les obligaría a que las unidades más deterioradas no regresaran al servicio.

Con todo ello, después de la pandemia los concesionarios han señalado que han perdido hasta 90 mil pasajeros del inicio de la pandemia a la actualidad. En ese sentido, para los transportistas, aun cuando hubieran logrado los 5.00 pesos de incremento, estaría pidiendo el todo por nada, ya que ni la renovación de las unidades les podrían exigir, ya que sólo salvarían lo indispensable para mantener en operación las unidades.

Aunque en el acuerdo se habla de que “verían la posibilidad de mejorar la situación del transporte público”, la realidad es que no hay un compromiso como tal. Con el incremento de 1.00 peso se buscó no generar al Gobierno del Estado un golpe político más fuerte, sin embargo, parece insuficiente para aguantarlo todo el sexenio.

Cobardes e inútiles

Y nada, que reaparece la polémica senadora de Morena, Soledad Luévano Cantú. Y lo hizo exigiendo la renuncia del Fiscal General de Justicia en el Estado de Zacatecas (FGJEZ), Francisco Murillo Ruiseco, por el condenable acontecimiento de que un niño fue asesinado en el interior de una iglesia en Fresnillo.

Desde luego, las declaraciones de la senadora provocaron toda serie de reacciones, sobre todo, en las redes sociales. Mayoritariamente, le llovió en su milpita a la aspirante a política de Zacatecas. Dicho de otro modo, la senadora de MORENA no se anduvo por las ramas. No se contuvo.

Pero la senadora Luévano fue más allá y dijo, que Zacatecas, está entre cobardes e inútileS. Declaraciones, que no fueron bien tomadas en los pasillos del Senado, por su “patrón, maestro, pastor, gurú y guía”, el senador Ricardo Monreal Ávila, mucho menos, en el gobierno de la nueva gobernanza. ¿Se pondrían el saco?

El general tiene…

En un escenario revestido de tanta complejidad por la inimaginable violencia que ya se manifiesta incontenible, nadie, ningún funcionario público debe negarse o resistirse a establecer canales de interlocución política, así sea un General de División o de Brigada, porque ni esa calidad y capacidad le han de motivar a ser omiso ante el Poder Legislativo que le requiere, solamente para que informe con veracidad y objetividad acerca de las estrategias de seguridad pública, como así le reclaman los diputados al General Adolfo Marín, el Secretario de Seguridad Pública del Estado.

Las difíciles y extremas condiciones de violencia ilustradas con el reciente homicidio de un niño de tres años en un templo religioso de Fresnillo, más obligan al General a responder, porque sus acciones han de legitimar más a este gobierno, a fin de garantizar los más amplios márgenes de gobernabilidad y no exhibir más la crisis de inefectividad y de credibilidad ante la sociedad y los gobernados, que tienen derecho a ser informados a través de la representación popular, aunque el Secretario pueda ostentar que tiene derecho a callar, un silencio irresponsable y cómplice del violento acontecer que sufre Zacatecas, que no cabe en la nueva gobernanza ni en la 4T.

De manera que, ¿A qué le teme el Secretario de Seguridad? ¿Acaso tiene miedo a su libertad de expresión? El diagnóstico sobre la inseguridad y la percepción sobre sus efectos trágicos, son una realidad innegable y se debe entender, que llevar claridad, veracidad y orientación a la gente, a los sectores de la sociedad, es además de aliciente, un compromiso que puede generar mejores condiciones de confiabilidad en un gobierno que se mueve urgido de superar la emergencia social.

Aumento sin compromisos

¿Por qué hablar de aumento a las tarifas del transporte público?, según los concesionarios, porque el incremento de los insumos hoy hace imposible tener un margen de ganancia, sin embargo, es notorio que ante el incremento de 1.00 peso que se les autorizó el compromiso simplemente será cumplir con el servicio, es decir, ahora no habrá, ni siquiera, promesas de renovación, de esas que nunca se cumplen. Es decir, se hace el incremento, pero todo, en realidad, seguirá igual.

Entonces, eso significaría que, aunque el aumento se hubiera dado en 3.00 pesos, o en 5.00 pesos, como los mismos transportistas exigían, ello no iba a significar un compromiso para los transportistas de mejorar el servicio. Según la Subsecretaría de Transporte Público, que es la que está analizando el incremento, en estos momentos sólo hay 200 unidades en total que están en condiciones óptimas para circular.

Las restantes son unidades que tienen alguna falla en su operación y que son óptimas, por una u otra cosa, para circular. Además, las unidades más nuevas datan de 10 a 15 años de antigüedad.

Con todo eso, los transportistas querían exigir hasta 5.00 pesos de incremento, sin comprometerse más que a brindar el servicio, debido a que ello simplemente les permitiría estar en el punto de equilibrio.

Para la secretaria general de Gobierno, Gabriela Evangelina Pinedo Morales, el incremento no será de 3.00 ni de 5.00 pesos, será solamente de 1.00 peso, lo cual se reflejó el día de ayer.

Pero con ese peso los transportistas se comprometen a dar un servicio a medias, ya que el costo de las llantas, del combustible, de las refacciones, les obligaría a que las unidades más deterioradas no regresaran al servicio.

Con todo ello, después de la pandemia los concesionarios han señalado que han perdido hasta 90 mil pasajeros del inicio de la pandemia a la actualidad. En ese sentido, para los transportistas, aun cuando hubieran logrado los 5.00 pesos de incremento, estaría pidiendo el todo por nada, ya que ni la renovación de las unidades les podrían exigir, ya que sólo salvarían lo indispensable para mantener en operación las unidades.

Aunque en el acuerdo se habla de que “verían la posibilidad de mejorar la situación del transporte público”, la realidad es que no hay un compromiso como tal. Con el incremento de 1.00 peso se buscó no generar al Gobierno del Estado un golpe político más fuerte, sin embargo, parece insuficiente para aguantarlo todo el sexenio.

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