/ miércoles 5 de diciembre de 2018

Las Escuelas Normales y su fortalecimiento curricular

Hablando de la Educación Normal en éste país, y de acuerdo a las consultas realizadas a nivel nacional, antes de la puesta en marcha del nuevo modelo y oferta educativa en las escuelas formadoras de docentes; hoy comparto a ustedes, una postura extremadamente interesante de una experta en la materia, me refiero a la Dra. María Bertha Fortoul Ollivier, investigadora y experta en temas de Humanidades y Ciencias Sociales, y quien en todo momento ha lanzando un gran desafío para las autoridades educativas del país y sobre todo a la oferta educativa que se requiere a juicio de la investigadora en las escuelas Normales en México.

La doctora Fortoul, más de una ocasión ha enfatizado que la docencia en las Escuelas Normales está enmarcada por dos grandes reflexiones:

La primera que tiene que ver con la necesidad de analizar su oferta educativa, ya que está centrada en modelos educativos que orientan los procesos de enseñanza y aprendizaje, lo que determina claramente un polo marcados por “lo técnico” y otro por “lo crítico”.

Esta primera reflexión, como lo menciona la doctora, deja entrever que la oferta educativa que se establece en las escuelas normales, está orientada por un currículo cerrado que demarca los procesos a seguir en la interacción de la enseñanza y el aprendizaje, lo que de alguna manera limita la formación de los futuros docentes en educación.

En la actualidad una de las grandes tendencias curriculares en el mundo es la operativización de currículos flexibles que hagan posible la apertura a los ajustes necesarios que requiere la atención a la diversidad en el aula y establecer las políticas de inclusión en el sistema educativo y no ser solo una opción que homogenice la formación de los estudiantes.

Y la segunda, centrada en la agencia de los individuos y el peso de lo simbólico en los procesos formativos. Desde aquí se hablará de un polo “ritualista” y del otro “reflexivo”

En referencia a la segunda reflexión, es fundamental, tener presente que el sistema cultural en sentido amplio funciona como un instrumento de defensa cognitiva y de control ante la incertidumbre y aleatoriedad de los acontecimientos naturales y sociales.

En definitiva, la reflexión del modelo que nos invita la Dra. Fortoul, es que a su juicio es necesario un sistema de referencias, una defensa cognitiva de nuestra mente que evite o reduzca situaciones de caos y de indefensión.

La educación, por lo tanto, se configura como el factor determinante para la prevención y/o aprendizaje de éste proceso, convirtiéndose en el elemento básico del cambio social y cultural.

Hoy la escuela normal del país requiere un modelo educativo en el que se privilegie la educación como factor determinante de la prevención y del saber hacer y evite el aprendizaje del caos y de la indefensión.

Se requiere un modelo educativo flexible, incluyente y diversificado que atienda a todos por igual y sea el mejor modelo que se replique en todo el sistema educativo en sus diferentes niveles

Estimado lector, agradezco de antemano la atención prestada al presente. Nos leemos la próxima y espero que haya sido de su agrado. ¡Viva la Vida!


Hablando de la Educación Normal en éste país, y de acuerdo a las consultas realizadas a nivel nacional, antes de la puesta en marcha del nuevo modelo y oferta educativa en las escuelas formadoras de docentes; hoy comparto a ustedes, una postura extremadamente interesante de una experta en la materia, me refiero a la Dra. María Bertha Fortoul Ollivier, investigadora y experta en temas de Humanidades y Ciencias Sociales, y quien en todo momento ha lanzando un gran desafío para las autoridades educativas del país y sobre todo a la oferta educativa que se requiere a juicio de la investigadora en las escuelas Normales en México.

La doctora Fortoul, más de una ocasión ha enfatizado que la docencia en las Escuelas Normales está enmarcada por dos grandes reflexiones:

La primera que tiene que ver con la necesidad de analizar su oferta educativa, ya que está centrada en modelos educativos que orientan los procesos de enseñanza y aprendizaje, lo que determina claramente un polo marcados por “lo técnico” y otro por “lo crítico”.

Esta primera reflexión, como lo menciona la doctora, deja entrever que la oferta educativa que se establece en las escuelas normales, está orientada por un currículo cerrado que demarca los procesos a seguir en la interacción de la enseñanza y el aprendizaje, lo que de alguna manera limita la formación de los futuros docentes en educación.

En la actualidad una de las grandes tendencias curriculares en el mundo es la operativización de currículos flexibles que hagan posible la apertura a los ajustes necesarios que requiere la atención a la diversidad en el aula y establecer las políticas de inclusión en el sistema educativo y no ser solo una opción que homogenice la formación de los estudiantes.

Y la segunda, centrada en la agencia de los individuos y el peso de lo simbólico en los procesos formativos. Desde aquí se hablará de un polo “ritualista” y del otro “reflexivo”

En referencia a la segunda reflexión, es fundamental, tener presente que el sistema cultural en sentido amplio funciona como un instrumento de defensa cognitiva y de control ante la incertidumbre y aleatoriedad de los acontecimientos naturales y sociales.

En definitiva, la reflexión del modelo que nos invita la Dra. Fortoul, es que a su juicio es necesario un sistema de referencias, una defensa cognitiva de nuestra mente que evite o reduzca situaciones de caos y de indefensión.

La educación, por lo tanto, se configura como el factor determinante para la prevención y/o aprendizaje de éste proceso, convirtiéndose en el elemento básico del cambio social y cultural.

Hoy la escuela normal del país requiere un modelo educativo en el que se privilegie la educación como factor determinante de la prevención y del saber hacer y evite el aprendizaje del caos y de la indefensión.

Se requiere un modelo educativo flexible, incluyente y diversificado que atienda a todos por igual y sea el mejor modelo que se replique en todo el sistema educativo en sus diferentes niveles

Estimado lector, agradezco de antemano la atención prestada al presente. Nos leemos la próxima y espero que haya sido de su agrado. ¡Viva la Vida!