/ viernes 17 de diciembre de 2021

Matrimonio Igualitario; un logro atrasado

Con el reconocimiento del Congreso de Zacatecas del matrimonio igualitario, es decir, eliminando la discriminación que existía contra las personas homosexuales para formar una familia jurídicamente plena, solo restan 7 entidades federativas por homologar sus leyes respectivas en la República, con lo que si bien se ponen de manifiesto los avances del progresismo en cuanto a la protección de los derechos humanos de todas las personas, también se deja entrever la resistencia del pensamiento conservador que se opone a la construcción de una sociedad más justa.

Tuvo que pasar más de una década desde que la primera entidad —el entonces Distrito Federal— reconoció este derecho para que el Congreso local pudiera aprobar una iniciativa tan necesaria; no obstante, la resistencia del conservadurismo persiste, ya que la votación no fue unánime, sino que se vio dividida en 18 sufragios a favor, 10 en contra y una abstención. ¿Qué razones podrían haber para abstenerse o votar en contra?

Ninguna, entre las y los diputados que hicieron uso de la voz para posicionarse en contra de la iniciativa, no pudieron esgrimir argumento alguno, pero sí pretendieron seguir aplazando su aprobación solicitando que se realizara un Parlamento abierto, en el que llamarían a grupos religiosos y de extrema derecha para avasallar la discusión con criterios subjetivos para seguir postergando lo inevitable, como lo han hecho en el pasado.

La Suprema Corte de Justicia ya se ha pronunciado en favor del matrimonio para todas las personas sin distinción alguna (con una tesis aislada en 2011 y una tesis jurisdiccional en 2015), ya que es el único criterio congruente con nuestro orden constitucional. De hecho, es por mandato judicial que Estados como Chiapas, Puebla y Aguascalientes lo han tenido que incluir en sus sistemas jurídicos.

Aunque se pueda acusar la falta de profesionalismo, pericia y conocimientos de las y los diputados que votaron en contra, no se puede negar que su opinión representa la de una sección de la población, afortunadamente cada vez menos influyente, que por motivos personales pretenden imponer normas a otros grupos poblacionales, es por eso que este logro no habría sido posible sin la lucha articulada de la comunidad sexogenérica diversa por sus derechos e inclusión a la sociedad en igualdad de circunstancias.

De acuerdo con la organización Sin Violencia LGBTI, entre 2014 y 2020, México, Colombia y Honduras concentraron el 87 por ciento de los homicidios de personas de dicha comunidad ocurridos en América Latina y el Caribe, por lo que, si bien es de celebrarse el matrimonio igualitario en Zacatecas, debemos reconocer el largo camino hacia una transformación cultural para erradicar toda discriminación de nuestro imaginario social.

En los hogares, las escuelas, los centros de trabajo; en lo público y lo privado, la tolerancia y el reconocimiento de la diversidad como un elemento que nos enriquece antes que dividirnos, es imprescindible en la construcción de un estado más fuerte, unido y próspero. Enhorabuena por Zacatecas.

Con el reconocimiento del Congreso de Zacatecas del matrimonio igualitario, es decir, eliminando la discriminación que existía contra las personas homosexuales para formar una familia jurídicamente plena, solo restan 7 entidades federativas por homologar sus leyes respectivas en la República, con lo que si bien se ponen de manifiesto los avances del progresismo en cuanto a la protección de los derechos humanos de todas las personas, también se deja entrever la resistencia del pensamiento conservador que se opone a la construcción de una sociedad más justa.

Tuvo que pasar más de una década desde que la primera entidad —el entonces Distrito Federal— reconoció este derecho para que el Congreso local pudiera aprobar una iniciativa tan necesaria; no obstante, la resistencia del conservadurismo persiste, ya que la votación no fue unánime, sino que se vio dividida en 18 sufragios a favor, 10 en contra y una abstención. ¿Qué razones podrían haber para abstenerse o votar en contra?

Ninguna, entre las y los diputados que hicieron uso de la voz para posicionarse en contra de la iniciativa, no pudieron esgrimir argumento alguno, pero sí pretendieron seguir aplazando su aprobación solicitando que se realizara un Parlamento abierto, en el que llamarían a grupos religiosos y de extrema derecha para avasallar la discusión con criterios subjetivos para seguir postergando lo inevitable, como lo han hecho en el pasado.

La Suprema Corte de Justicia ya se ha pronunciado en favor del matrimonio para todas las personas sin distinción alguna (con una tesis aislada en 2011 y una tesis jurisdiccional en 2015), ya que es el único criterio congruente con nuestro orden constitucional. De hecho, es por mandato judicial que Estados como Chiapas, Puebla y Aguascalientes lo han tenido que incluir en sus sistemas jurídicos.

Aunque se pueda acusar la falta de profesionalismo, pericia y conocimientos de las y los diputados que votaron en contra, no se puede negar que su opinión representa la de una sección de la población, afortunadamente cada vez menos influyente, que por motivos personales pretenden imponer normas a otros grupos poblacionales, es por eso que este logro no habría sido posible sin la lucha articulada de la comunidad sexogenérica diversa por sus derechos e inclusión a la sociedad en igualdad de circunstancias.

De acuerdo con la organización Sin Violencia LGBTI, entre 2014 y 2020, México, Colombia y Honduras concentraron el 87 por ciento de los homicidios de personas de dicha comunidad ocurridos en América Latina y el Caribe, por lo que, si bien es de celebrarse el matrimonio igualitario en Zacatecas, debemos reconocer el largo camino hacia una transformación cultural para erradicar toda discriminación de nuestro imaginario social.

En los hogares, las escuelas, los centros de trabajo; en lo público y lo privado, la tolerancia y el reconocimiento de la diversidad como un elemento que nos enriquece antes que dividirnos, es imprescindible en la construcción de un estado más fuerte, unido y próspero. Enhorabuena por Zacatecas.