/ jueves 22 de agosto de 2019

Necesaria coherencia partidista

En México los partidos políticos y ciudadanos tienen caminos diferentes, opuestos.

Los efectos del recién proceso de elección interna del PRI, la manera en que se conducen los partidos autoconsiderados opositores (PAN, PRD, Convergencia, PVEM) y el PT como aliado del ahora poderoso MORENA, orientan a reflexionar sobre la naturaleza del tipo de vinculación interpartidista necesaria para el desarrollo humano sustentable de los mexicanos. El pueblo mediante pago de impuestos mantiene a los partidos pero un balance costo-beneficio resulta que la clase política queda debiendo y mucho a los ciudadanos.

Argumentos:

1) Los siete partidos con registro y las ochenta fuerzas políticas que buscan ser partido, muestran dificultades de evolución respecto a la madurez electoral ciudadana alcanzada por el paulatino mayor nivel intelectual, decepción y hartazgo de gobiernos corruptos e incompetentes como se comprobó en las elecciones 2018 tanto en orientación del voto como en cantidad de electores, dando un giro gubernamental, pero parece que la clase política mexicana aún no entiende correctamente los resultados electorales, siguen actuando ambiciosa, torpe y fanáticamente.

2) La información que leemos y escuchamos en medios periodísticos estadísticamente es declaraciones de la clase política que vive de y para los partidos pero sin propuesta de mejora de calidad de vida en nuestro país, son solamente de naturaleza electoral con miras de recuperar presencia electoral, la excepción es el Presidente de la República pero no su gabinete en general.

3) Ello induce escribir que los siete partidos tienden a mantener privilegios, la oposición lograrlos (PVEM, Convergencia) o recuperarlos (PRI, PAN y PRD), el aliado (PT) a utilizarlo y MORENA en asegurar el poder.

4) Por lo anterior, prácticamente toda la información político-partidista de los actores nacionales, análisis de politólogos y pláticas entre personas, refieren a las elecciones del 2021 como decisivo para incrementar cuota de poder morenista o los partidos restantes quitársela para aumentar prerrogativas y cargos. Pero no se habla o lee sobre ideas pertinentes y viables para el desarrollo humano sustentable que nos lleve a mejorar nuestras condiciones de vida socioeconómica.

5) Demuestra así la pobreza política de los partidos, que no cambian en su cultura organizacional, tampoco en honestidad y eficiencia, siguen teniendo la misma forma de pensar y actuar porque son los mismos personajes con mismos procedimientos pero diferente color de camiseta, por ello no existe evolución partidista-electoral respecto a la que ya tiene el pueblo mexicano. A dicha clase le queda grande el actual reto.

En México los partidos políticos y ciudadanos tienen caminos diferentes, opuestos.

Los efectos del recién proceso de elección interna del PRI, la manera en que se conducen los partidos autoconsiderados opositores (PAN, PRD, Convergencia, PVEM) y el PT como aliado del ahora poderoso MORENA, orientan a reflexionar sobre la naturaleza del tipo de vinculación interpartidista necesaria para el desarrollo humano sustentable de los mexicanos. El pueblo mediante pago de impuestos mantiene a los partidos pero un balance costo-beneficio resulta que la clase política queda debiendo y mucho a los ciudadanos.

Argumentos:

1) Los siete partidos con registro y las ochenta fuerzas políticas que buscan ser partido, muestran dificultades de evolución respecto a la madurez electoral ciudadana alcanzada por el paulatino mayor nivel intelectual, decepción y hartazgo de gobiernos corruptos e incompetentes como se comprobó en las elecciones 2018 tanto en orientación del voto como en cantidad de electores, dando un giro gubernamental, pero parece que la clase política mexicana aún no entiende correctamente los resultados electorales, siguen actuando ambiciosa, torpe y fanáticamente.

2) La información que leemos y escuchamos en medios periodísticos estadísticamente es declaraciones de la clase política que vive de y para los partidos pero sin propuesta de mejora de calidad de vida en nuestro país, son solamente de naturaleza electoral con miras de recuperar presencia electoral, la excepción es el Presidente de la República pero no su gabinete en general.

3) Ello induce escribir que los siete partidos tienden a mantener privilegios, la oposición lograrlos (PVEM, Convergencia) o recuperarlos (PRI, PAN y PRD), el aliado (PT) a utilizarlo y MORENA en asegurar el poder.

4) Por lo anterior, prácticamente toda la información político-partidista de los actores nacionales, análisis de politólogos y pláticas entre personas, refieren a las elecciones del 2021 como decisivo para incrementar cuota de poder morenista o los partidos restantes quitársela para aumentar prerrogativas y cargos. Pero no se habla o lee sobre ideas pertinentes y viables para el desarrollo humano sustentable que nos lleve a mejorar nuestras condiciones de vida socioeconómica.

5) Demuestra así la pobreza política de los partidos, que no cambian en su cultura organizacional, tampoco en honestidad y eficiencia, siguen teniendo la misma forma de pensar y actuar porque son los mismos personajes con mismos procedimientos pero diferente color de camiseta, por ello no existe evolución partidista-electoral respecto a la que ya tiene el pueblo mexicano. A dicha clase le queda grande el actual reto.

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