/ jueves 23 de julio de 2020

Profesores también héroes por pandemia

Los y las maestras de Zacatecas y todo el país son verdaderos héroes que debemos reconocer ampliamente pues ante efectos del COVID-19 son protagonistas de un cambio definitivo en la forma de enseñar y de aprender, aunado que con su salario pagan recursos para dar clase en línea o fuera del aula.

El magisterio, como siempre, es sector laboral de cambio e innovación. Es fundamental para preservar el funcionamiento del complejo Sistema Educativo Mexicano, incluso lo hacen a expensas de su patrimonio. Por ello reconozcamos su esencial función ante efectos de esta pandemia similarmente como lo hacemos con personal del sector salud, de limpia en ciudades, trabajadores del campo y comerciantes.

En cada nivel educativo como preescolar, primaria, secundaria, bachillerato y superior, nuestro profesorado demuestra al pueblo de México su compromiso pues miles de docentes aprenden sobre la marcha el uso de plataformas en internet, mayor dominio de tecnología computacional para elaborar sus materiales de trabajo, pensar en otros mecanismos didácticos para mejor comprensión de sus conocimientos transmitidos, pensar actividades para que sus sesiones en línea sean amenas y sus alumnos mantengan atención a la computadora, tableta o celular, incluso nuestros docentes de educación especial, de educación física, prácticas de laboratorio y de manualidades debieron recurrir a mecanismos innovadores para sus clases virtuales.

Es menester hacer mención muy especial a nuestro profesorado que trabaja en el medio semiurbano, pero mayormente en el rural donde la conectividad es escaza o nula, pues miles de maestras y maestros recorrieron kilómetros de terracería o brecha para acudir a cada hogar y así atender a sus alumnos. Ello es una clara manifestación de responsabilidad, respeto y cariño a su profesión, demostrándonos que aún existe el “apostolado del magisterio” como los profesores rurales de antaño.

Este tipo de educación a distancia y en línea reveló a padres y madres de familia la realidad educativa de sus hijos, esperemos ahora entiendan que ser profesor no es improvisar un tema académico, ni es sencillo darse a entender, que es difícil mantener la disciplina y atención de educandos, si padres/madres de familia lidian con sus pocos hijos, imaginemos a docentes de secundaria o bachillerato con más de 40 adolescentes inquietos en un salón.

Entre los cambios generados por esta pandemia debe estar el reconocer y valorar al profesorado, quien le debemos mucho de lo que ahora somos y serán nuestros hijos.

Los y las maestras de Zacatecas y todo el país son verdaderos héroes que debemos reconocer ampliamente pues ante efectos del COVID-19 son protagonistas de un cambio definitivo en la forma de enseñar y de aprender, aunado que con su salario pagan recursos para dar clase en línea o fuera del aula.

El magisterio, como siempre, es sector laboral de cambio e innovación. Es fundamental para preservar el funcionamiento del complejo Sistema Educativo Mexicano, incluso lo hacen a expensas de su patrimonio. Por ello reconozcamos su esencial función ante efectos de esta pandemia similarmente como lo hacemos con personal del sector salud, de limpia en ciudades, trabajadores del campo y comerciantes.

En cada nivel educativo como preescolar, primaria, secundaria, bachillerato y superior, nuestro profesorado demuestra al pueblo de México su compromiso pues miles de docentes aprenden sobre la marcha el uso de plataformas en internet, mayor dominio de tecnología computacional para elaborar sus materiales de trabajo, pensar en otros mecanismos didácticos para mejor comprensión de sus conocimientos transmitidos, pensar actividades para que sus sesiones en línea sean amenas y sus alumnos mantengan atención a la computadora, tableta o celular, incluso nuestros docentes de educación especial, de educación física, prácticas de laboratorio y de manualidades debieron recurrir a mecanismos innovadores para sus clases virtuales.

Es menester hacer mención muy especial a nuestro profesorado que trabaja en el medio semiurbano, pero mayormente en el rural donde la conectividad es escaza o nula, pues miles de maestras y maestros recorrieron kilómetros de terracería o brecha para acudir a cada hogar y así atender a sus alumnos. Ello es una clara manifestación de responsabilidad, respeto y cariño a su profesión, demostrándonos que aún existe el “apostolado del magisterio” como los profesores rurales de antaño.

Este tipo de educación a distancia y en línea reveló a padres y madres de familia la realidad educativa de sus hijos, esperemos ahora entiendan que ser profesor no es improvisar un tema académico, ni es sencillo darse a entender, que es difícil mantener la disciplina y atención de educandos, si padres/madres de familia lidian con sus pocos hijos, imaginemos a docentes de secundaria o bachillerato con más de 40 adolescentes inquietos en un salón.

Entre los cambios generados por esta pandemia debe estar el reconocer y valorar al profesorado, quien le debemos mucho de lo que ahora somos y serán nuestros hijos.