/ viernes 20 de septiembre de 2019

Reconocimiento especial al Lic. Jesús Manuel Díaz Casas

Mensaje del rector de la UAZ, Dr. Antonio Guzmán Fernández, “Es para mí un orgullo, un gran honor, poder ser el medio a través del cual, el máximo órgano de gobierno de nuestra querida Alma Mater, haga entrega de un merecido reconocimiento especial a la trayectoria del licenciado Jesús Manuel Díaz Casas, personaje emblemático de la historia reciente de nuestra Universidad, cuyo actuar al frente de la misma marcó el futuro de la institución y de miles de jóvenes zacatecanos.

Sin duda nuestro homenajeado caracterizado por su serenidad y entereza, es fácilmente identificado como un personaje que desde la docencia, el ejercicio público de su profesión y la camaradería ha podido ostentar una gran autoridad política, académica y profesional, la cual se ha transformado en autoridad moral, ha quedado grabado en la memoria histórica de la institución la gran sensibilidad y el buen trato que siempre ha profesado, lo que le permitió transitar por momentos sumamente complejos en el devenir de nuestra institución.

Durante su rectorado se anticipó a los tiempos, exponiendo una gran sensibilidad ante los procesos que marcarían a toda una generación de jóvenes zacatecanos. Fue capaz de visualizar el cómo una institución universitaria podía aportar a la conformación de una población más y mejor educada, misma que habría de coadyuvar a la conformación de una ciudadanía más informada, crítica y propositiva, con principios y valores sumamente apreciados hoy en un entorno social que se expresa de manera desconcertante en muchos sentidos.

Es importante que las nuevas generaciones de universitarios conozcan y reconozca a quienes con decisión y valentía, con sólidos argumentos y un apego extremo a la institución, no dudaron, en ponerse al frente de miles de puños levantados de universitarios que, exigiendo respeto a la autonomía universitaria, y defendiendo a la universidad pública, no solo rompieron el letargo acostumbrado en nuestro entorno, atreviéndose a pensar y actuar diferente, sino que además forjaron el camino que hizo posible que hoy, nuestra Universidad, siga siendo un vehículo eficiente de movilidad social para miles de jóvenes zacatecanos.

Volteando la vista al pasado, podemos aseverar que las decisiones por usted asumidas en momentos críticos para la institución, fortalecieron la cimentación de lo que hoy es el proyecto cultural más importante de la entidad.

Licenciado Díaz Casas atentado a su modesto carácter me atrevo a decirle que los universitarios somos herederos de un gran legado en el cual, es posible reconocer su aporte y del gran equipo de colaboradores que lo acompañaron al frente de la institución. Ese legado es un valioso referente que habrá de coadyuvar a definir con mayor certeza hacia dónde vamos y qué tenemos que hacer para alcanzar un futuro deseable para nuestra Universidad.

Créame que eventos de esta índole representan una valiosa oportunidad para reflexionar sobre la evolución reciente de la institución, permitiéndome formular un balance ponderado de haberes y deberes, de donde necesariamente se desprenden inapreciables lecciones y enseñanzas, útiles para anticipar desafíos y oportunidades, y valorar los retos que atendemos.

Reconocer a los hijos de esta gran institución le ennoblece e irradia un espíritu que le fortalece y nos induce a tomar la fuerza necesaria para ver hacia delante y tomar en cuenta las experiencias del pasado. Enhorabuena licenciado Díaz Casas, los universitarios confluimos en este justo reconocimiento”.

Mensaje del rector de la UAZ, Dr. Antonio Guzmán Fernández, “Es para mí un orgullo, un gran honor, poder ser el medio a través del cual, el máximo órgano de gobierno de nuestra querida Alma Mater, haga entrega de un merecido reconocimiento especial a la trayectoria del licenciado Jesús Manuel Díaz Casas, personaje emblemático de la historia reciente de nuestra Universidad, cuyo actuar al frente de la misma marcó el futuro de la institución y de miles de jóvenes zacatecanos.

Sin duda nuestro homenajeado caracterizado por su serenidad y entereza, es fácilmente identificado como un personaje que desde la docencia, el ejercicio público de su profesión y la camaradería ha podido ostentar una gran autoridad política, académica y profesional, la cual se ha transformado en autoridad moral, ha quedado grabado en la memoria histórica de la institución la gran sensibilidad y el buen trato que siempre ha profesado, lo que le permitió transitar por momentos sumamente complejos en el devenir de nuestra institución.

Durante su rectorado se anticipó a los tiempos, exponiendo una gran sensibilidad ante los procesos que marcarían a toda una generación de jóvenes zacatecanos. Fue capaz de visualizar el cómo una institución universitaria podía aportar a la conformación de una población más y mejor educada, misma que habría de coadyuvar a la conformación de una ciudadanía más informada, crítica y propositiva, con principios y valores sumamente apreciados hoy en un entorno social que se expresa de manera desconcertante en muchos sentidos.

Es importante que las nuevas generaciones de universitarios conozcan y reconozca a quienes con decisión y valentía, con sólidos argumentos y un apego extremo a la institución, no dudaron, en ponerse al frente de miles de puños levantados de universitarios que, exigiendo respeto a la autonomía universitaria, y defendiendo a la universidad pública, no solo rompieron el letargo acostumbrado en nuestro entorno, atreviéndose a pensar y actuar diferente, sino que además forjaron el camino que hizo posible que hoy, nuestra Universidad, siga siendo un vehículo eficiente de movilidad social para miles de jóvenes zacatecanos.

Volteando la vista al pasado, podemos aseverar que las decisiones por usted asumidas en momentos críticos para la institución, fortalecieron la cimentación de lo que hoy es el proyecto cultural más importante de la entidad.

Licenciado Díaz Casas atentado a su modesto carácter me atrevo a decirle que los universitarios somos herederos de un gran legado en el cual, es posible reconocer su aporte y del gran equipo de colaboradores que lo acompañaron al frente de la institución. Ese legado es un valioso referente que habrá de coadyuvar a definir con mayor certeza hacia dónde vamos y qué tenemos que hacer para alcanzar un futuro deseable para nuestra Universidad.

Créame que eventos de esta índole representan una valiosa oportunidad para reflexionar sobre la evolución reciente de la institución, permitiéndome formular un balance ponderado de haberes y deberes, de donde necesariamente se desprenden inapreciables lecciones y enseñanzas, útiles para anticipar desafíos y oportunidades, y valorar los retos que atendemos.

Reconocer a los hijos de esta gran institución le ennoblece e irradia un espíritu que le fortalece y nos induce a tomar la fuerza necesaria para ver hacia delante y tomar en cuenta las experiencias del pasado. Enhorabuena licenciado Díaz Casas, los universitarios confluimos en este justo reconocimiento”.