/ lunes 12 de julio de 2021

Referente periodístico | Marcha por la Paz

Exigen justicia y seguridad

La “Marcha por la Paz” de un centenar de médicos (as) pasantes, acompañados por familiares y ciudadanos no debe ser minimizada, ni por el actual gobernador Alejandro Tello Cristerna, que se va, mucho menos, por el gobernador electo que llegará, David Monreal Ávila. Su exigencia de paz y seguridad la comparte todo Zacatecas. Hay una preocupación real.

Claman justicia y garantías en su trabajo.

Y aunque no fue demasiado concurrida, fue la suficientemente visible para darnos cuenta de las exigencias de los profesionales de la salud. Jóvenes ataviados en sus batas blancas marcharon por las principales calles de la ciudad para exigir garantías en su trabajo para salvar vidas y curar a la población.

Bien por los médicos (as) pasantes.

Por lo menos, de dos meses a la fecha, el personal de la salud ha sido blanco de los “malos” que han atentado contra los médicos (as), pasantes y personal de salud. Como buena parte de la sociedad los médicos (as) viven tiempos complicados. La situación no es sencilla para nadie.

Sus exigencias deben ser escuchadas.

Tello y Monreal, sensibilidad

Por eso decimos, que ni Tello Cristerna ni David Monreal deben ignorar la “Marcha por la Paz“ del sábado por la tarde, donde, médicos(as) pasantes demandaron garantías para desarrollar su trabajo, sobre todo, en zonas alejadas, en centros de salud, retirados de los municipios.

Cada vez es más complicada la situación.

Los violentos acontecimientos en la comunidad de San Juan Capistrano, en Valparaíso, Zacatecas nos recuerda la realidad que viven los médicos (as). La mayoría de ellos han huido de las comunidades o centros de salud por que viven bajo constantes amenazas de la delincuencia organizada.

¿Y las autoridades?, bien gracias.

A lo que pretendemos llegar, es a que las exigencias de ese centenar de médicos (as) que desfilaron con valentía el sábado tienen que ser atendidas, tanto por el actual gobierno que agoniza, como por el gobierno que se alista para gobernar por los próximos seis años.

Las exigencias son públicas y reales.

Hoy fueron los médicos (as)

Hoy fueron los médicos (as) pasantes los que salieron a las calles para exigir paz, justicia para una de sus compañeras asesinada en el ejercicio de su trabajo, mañana, puede ser cualquier gremio.

Los gobernadores lo saben.

La “Marcha por la Paz” no debe ser minimizada. La exigencia de justicia para la médica caída también merece una respuesta de las autoridades que han guardado silencio sepulcral.

Cuidado, mucho cuidado.

En conclusión, las exigencias, las preocupaciones y la irritación de los médicos (as) pasantes quedó de manifiesto el sábado por la tarde. Ahora corresponde escuchar una respuesta de las autoridades.

¿Qué dicen a los gobernadores?

Hasta mañana.

Exigen justicia y seguridad

La “Marcha por la Paz” de un centenar de médicos (as) pasantes, acompañados por familiares y ciudadanos no debe ser minimizada, ni por el actual gobernador Alejandro Tello Cristerna, que se va, mucho menos, por el gobernador electo que llegará, David Monreal Ávila. Su exigencia de paz y seguridad la comparte todo Zacatecas. Hay una preocupación real.

Claman justicia y garantías en su trabajo.

Y aunque no fue demasiado concurrida, fue la suficientemente visible para darnos cuenta de las exigencias de los profesionales de la salud. Jóvenes ataviados en sus batas blancas marcharon por las principales calles de la ciudad para exigir garantías en su trabajo para salvar vidas y curar a la población.

Bien por los médicos (as) pasantes.

Por lo menos, de dos meses a la fecha, el personal de la salud ha sido blanco de los “malos” que han atentado contra los médicos (as), pasantes y personal de salud. Como buena parte de la sociedad los médicos (as) viven tiempos complicados. La situación no es sencilla para nadie.

Sus exigencias deben ser escuchadas.

Tello y Monreal, sensibilidad

Por eso decimos, que ni Tello Cristerna ni David Monreal deben ignorar la “Marcha por la Paz“ del sábado por la tarde, donde, médicos(as) pasantes demandaron garantías para desarrollar su trabajo, sobre todo, en zonas alejadas, en centros de salud, retirados de los municipios.

Cada vez es más complicada la situación.

Los violentos acontecimientos en la comunidad de San Juan Capistrano, en Valparaíso, Zacatecas nos recuerda la realidad que viven los médicos (as). La mayoría de ellos han huido de las comunidades o centros de salud por que viven bajo constantes amenazas de la delincuencia organizada.

¿Y las autoridades?, bien gracias.

A lo que pretendemos llegar, es a que las exigencias de ese centenar de médicos (as) que desfilaron con valentía el sábado tienen que ser atendidas, tanto por el actual gobierno que agoniza, como por el gobierno que se alista para gobernar por los próximos seis años.

Las exigencias son públicas y reales.

Hoy fueron los médicos (as)

Hoy fueron los médicos (as) pasantes los que salieron a las calles para exigir paz, justicia para una de sus compañeras asesinada en el ejercicio de su trabajo, mañana, puede ser cualquier gremio.

Los gobernadores lo saben.

La “Marcha por la Paz” no debe ser minimizada. La exigencia de justicia para la médica caída también merece una respuesta de las autoridades que han guardado silencio sepulcral.

Cuidado, mucho cuidado.

En conclusión, las exigencias, las preocupaciones y la irritación de los médicos (as) pasantes quedó de manifiesto el sábado por la tarde. Ahora corresponde escuchar una respuesta de las autoridades.

¿Qué dicen a los gobernadores?

Hasta mañana.