/ lunes 23 de marzo de 2020

¿Refundar el SPAUAZ?

El SPAUAZ se fundó en el contexto de varias iniciativas para sindicalizar a los académicos de la UNAM y de varias universidades del país, entre ellas, la de Zacatecas, cuyos promotores se reunían periódicamente en la UNAM; al principio pocos hasta que solicitaron un minibús porque aumentó el interés por asistir y se acordaban criterios comunes en lo que era posible. Las reuniones de los primeros promotores se hacían en el salón del Consejo Universitario, hoy prepa uno, en el centro de Zacatecas; se elegía con frecuencia un dirigente y se puede afirmar que la dirección era rotativa, porque era la mejor manera de asegurarse de que no tendría cabida la reelección vista como lo peor del sindicalismo de aquel momento…

En estos días se están adecuando los sindicatos de todo el país a la nueva Ley Federal del Trabajo y hay sindicatos que, se resisten porque se formaron unas cúpulas que corrompieron el funcionamiento interno, y las negociaciones con la parte patronal, se hacían al margen de los sindicalizados con grandes beneficios económicos para esas cúpulas, al grado tal, que varios se hicieron millonarios. En estas cúpulas millonarias se incluyen, ahora, dirigencias de los grandes sindicatos universitarios y de la educación.

El SPAUAZ nació asegurado de la no reelección y su funcionamiento democrático requiere modificación de ciertos vicios profundizando y extendiendo su democracia misma, porque hoy las condiciones de su existencia son muy diferentes a las de su fundación. No obstante lo anterior, podemos decir que es el único sindicato universitario que la nueva Ley Federal del Trabajo encuentra muy parecido al tipo de sindicalismo que promueve; aunque se permita la reelección limitada por parte de esta ley, hace muy bien el SPAUAZ en mantener el principio de la no reelección, porque ésta ha sido una contención eficaz contra la corrupción que hemos mencionado.

Las modificaciones son pocas y muy valiosas como la transparencia financiera y la rendición de cuentas, incluir en su Comité Ejecutivo la paridad de género, en la que haya un número equivalente de hombres y mujeres, y se formen múltiples dirigentes que contribuyan en todo momento a la democratización que sea necesaria. Los sindicalizados tenemos motivo para sentir orgullo de un sindicato que se supo mantener democrático sin reelección desde su fundación, en un ambiente sindical donde todo le era adverso. Habrá que felicitar a todos aquellos que fueron a respaldar con su voto las modificaciones, sin importar el número de votantes que hayan acudido.

El SPAUAZ se fundó en el contexto de varias iniciativas para sindicalizar a los académicos de la UNAM y de varias universidades del país, entre ellas, la de Zacatecas, cuyos promotores se reunían periódicamente en la UNAM; al principio pocos hasta que solicitaron un minibús porque aumentó el interés por asistir y se acordaban criterios comunes en lo que era posible. Las reuniones de los primeros promotores se hacían en el salón del Consejo Universitario, hoy prepa uno, en el centro de Zacatecas; se elegía con frecuencia un dirigente y se puede afirmar que la dirección era rotativa, porque era la mejor manera de asegurarse de que no tendría cabida la reelección vista como lo peor del sindicalismo de aquel momento…

En estos días se están adecuando los sindicatos de todo el país a la nueva Ley Federal del Trabajo y hay sindicatos que, se resisten porque se formaron unas cúpulas que corrompieron el funcionamiento interno, y las negociaciones con la parte patronal, se hacían al margen de los sindicalizados con grandes beneficios económicos para esas cúpulas, al grado tal, que varios se hicieron millonarios. En estas cúpulas millonarias se incluyen, ahora, dirigencias de los grandes sindicatos universitarios y de la educación.

El SPAUAZ nació asegurado de la no reelección y su funcionamiento democrático requiere modificación de ciertos vicios profundizando y extendiendo su democracia misma, porque hoy las condiciones de su existencia son muy diferentes a las de su fundación. No obstante lo anterior, podemos decir que es el único sindicato universitario que la nueva Ley Federal del Trabajo encuentra muy parecido al tipo de sindicalismo que promueve; aunque se permita la reelección limitada por parte de esta ley, hace muy bien el SPAUAZ en mantener el principio de la no reelección, porque ésta ha sido una contención eficaz contra la corrupción que hemos mencionado.

Las modificaciones son pocas y muy valiosas como la transparencia financiera y la rendición de cuentas, incluir en su Comité Ejecutivo la paridad de género, en la que haya un número equivalente de hombres y mujeres, y se formen múltiples dirigentes que contribuyan en todo momento a la democratización que sea necesaria. Los sindicalizados tenemos motivo para sentir orgullo de un sindicato que se supo mantener democrático sin reelección desde su fundación, en un ambiente sindical donde todo le era adverso. Habrá que felicitar a todos aquellos que fueron a respaldar con su voto las modificaciones, sin importar el número de votantes que hayan acudido.

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