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Cultura política en transformación

  • José Ignacio Castro Guijarro

La actual situación política y pre-electoral en México es comienzo de otra etapa de evolución, es irreversible e inducida. Evolutiva porque no esta modificándose violentamente la estructura del sistema político sino poco a poco, es irreversible pues políticamente nunca volveremos a pensar como tiempo atrás y es inducido por partidos y candidatos(as) independientes sobre todo por la propia ciudadanía.

Nuevamente los mexicanos elegiremos un tipo desarrollo para elevar el bienser y bienestar social que apoye efectivamente a la familia en corto plazo y cambien las cosas, la gran mayoría piensa en elecciones como un medio para tratar de dar rumbo en la gestión administrativa pero los votantes saben de la capacidad de cambio de su voto en algún sentido u otro y sin lugar a dudas ejercerán dicho poder de influir en rumbo o hacia algún personaje político mediante su voto. La ciudadanía tiene una dinámica social que no siempre es entendida por la clase política y por ende ha sido rebasada cuando intenta orientar el sentir y pensamiento ciudadano hacia determinada postura alejada de las expectativas sociales.

En cuanto a los efectos se pueden considerar en términos de la calidad y cantidad, la primera es y será un reflejo de nuestra capacidad de diferenciar los siguientes tres aspectos: 1) Entre diversas propuestas electorales y ya no una campaña sucia de ataque ruin al adversario; 2) Un análisis de la personalidad, trayectoria de candidatos(as) y si su propuesta es tanto viable como estratégica y 3) Los nexos y compromisos ciudadanos con determinados políticos varían según tienen mentalidad avanzada o desean mantener las cosas tal y como están. Con estos tres aspectos es posible diferenciar entre simple discurso o “palabrería” demagógica con respecto a las proposiciones serias y posibles de concretarse. Tenemos que evaluar a cada candidato(a) en todos sus aspectos y hacerle saber que emitiremos un voto razonado. Respecto a la cantidad basta observar y sacar conclusiones de los resultados numéricos de cada jornada electoral.

Como efecto de este cambio todos los candidatos(as) están obligados a conocer la diversidad y dinámica social, dominar diversas disciplinas para comprender y caracterizar la problemática que nos aqueja y ser suficientemente inteligentes para proponer estrategias y tácticas a fin de solventar tales problemas pues estarán sujetos a un juicio popular y quedarán como legisladores y funcionarios que trascienden en tiempo y espacio o bien como simples ineptos y pusilánimes que tan solo entorpecieron el desarrollo de su municipio, del estado y país. No cualquier persona debe aventurarse a buscar alguna candidatura si carece de un liderazgo natural, debe poseer mentalidad y trayectoria sobresaliente, ya no basta una decisión de escritorio o capricho “legitimado” ante las bases de algún partido.

Entramos a una nueva época de transformación de la cultura política, para la sociedad bien puede constituir un momento trascendental de participación, convivencia y democracia para fortalecer nuestra forma de pensar y actuar.

ignacio.kaxtro@gmail.com