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En el centenario de la Constitución Política de México de 1917 II/III

  • José Corona Redondo

A la Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística la correspondiente al Estado de Zacatecas.

 

La concentración de poder en el Ejecutivo que había entronizado la dictadura y los graves abusos en que ésta había incurrido, el propio proyecto de Constitución presentado por Carranza se inclinó por un nuevo reforzamiento del Ejecutivo, probablemente influido por las ideas de Emilio Rabasa en el sentido que la sujeción teórica del presidente al Congreso lo había llamado a utilizar métodos dictatoriales para gobernar. Así pues Venustiano Carranza, en la exposición de motivos del proyecto presentado al Congreso de Querétaro, expresó:

El Poder Legislativo que por naturaleza propia de sus funciones tiende siempre a intervenir en las de otros, estaba dotado en la Constitución de 1857 de facultades que le permitían estorbar o a veces embarazosa y difícil la marcha del Poder Ejecutivo, o bien sujetarlo a la voluntad caprichosa de una mayoría fácil de formar en las épocas de agitación en que regularmente predominan las malas pasiones y los intereses bastardos.

Fue así, como se apreciará en el desarrollo de reforma, como el constituyente de Querétaro –a pesar de las advertencias de algunos diputados que se opusieron- se inclinó también por fortalecer nuevamente al Ejecutivo.

En su mensaje al Congreso Constituyente, Carranza puntualizó las razones por las cuales estimaba que no era conveniente el establecimiento de un sistema parlamentario, señalando entre argumentos que éste “entre nosotros no tendría ningunos antecedentes y sería, cuando menos, imprudente lanzarnos a la experiencia de un gobierno débil, estando tan fácil el robustecer y consolidar el sistema de gobierno de presidente personal, que nos dejaron los constituyentes de 1857”.

El conjunto de competencias asignadas a los órganos federales en el supremo Poder de la Federación. Éste, a su vez, es dividió en el Legislativo, depositado en un congreso general, el cual se subdivide en dos cámaras, una de diputados y otra de senadores (artículo 5); el Ejecutivo, depositado en un presidente de la República (artículo 80), y el judicial, depositado en una Suprema Corte de Justicia, en tribunales de circuito, colegiados, en materia de amparo y unitarios en materia de apelación, y en juzgados de distrito (artículo 94).

Otra de las medidas del Constituyente de 1917 encaminadas a robustecer al Ejecutivo que la supresión nuevamente de la vicepresidencia, que tan nefastos resultados había tenido en nuestra historia institucional. Al respecto, en su mensaje Carranza señaló:

La vicepresidencia, que en otros países ha logrado entrar en las costumbres y prestado buenos servicios, entre los otros por una serie de circunstancias desgraciadas, llegó a tener una historia funesta (continuará).