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En el Centenario de la Constitución Política de México I/III

  • José Corona Redondo

A la Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística la correspondiente al Estado de Zacatecas.

La Constitución Política de México se encuentra a 19 días de su centenario; después de su promulgación en 1917, la constante ampliación de derechos y libertades de los mexicanos ha transcurrido por sus páginas; ha sido precisamente la capacidad de condensar y contener los acuerdos nacionales lo que ha alejado del horizonte del país los conflictos irreductibles; cualquier posibilidad de polarización extrema o incluso la ruptura civil o política.

La Constitución a partir de 1917, integró un acuerdo implícito en su proceso de reforma que la hace portadora de los cambios que la sociedad y la policía van impulsando de tiempo en tiempo. Es decir, no es inmóvil ni se pensó inmutable. Por ello, los cambios que en el país se van forjando transcurren a través de la reforma constitucional y han contribuido decisivamente a la paz y la estabilidad política que hemos vívido ya también por casi 100 años.

Es posible decir, además, que el sentido que han tenido los cambios en la Constitución desde 1917 a nuestros días, ha sido el preservar los principios que nos han constituido como nación y Estado soberano, ampliando siempre las libertades y los derechos de los mexicanos.

Bajo la presidencia de don Francisco I. Madero se llevó a cabo la última reforma a la Constitución de 1857 que, a través de los artículos 78 y 179 y de conformidad con los postulados del Plan de San Luis y la Revolución, implantó la no-reelección absoluta, tanto respecto al presidente y al vicepresidente cuando a los gobernadores de los Estados, permitiéndose solo la elección del vicepresidente con carácter de presidente, una vez transcurrido un periodo intermedio.

El Constituyente de Querétaro y el Predominio del Poder Ejecutivo. Con base en las reformas del 12 de diciembre de 1914 al Plan de Guadalupe, expeditas por el Primer Jefe del Ejército Constitucionalista, don Venustiano Carranza –una vez derrotado el usurpador Victoriano Huerta y habiendo abandonado éste el poder- y según la convocatoria de Carranza del 14 de septiembre de 1916 al Congreso Constituyente extraordinario, con fecha 1 de diciembre de 1916 el Primer Jefe de la Revolución presentó en la ciudad de Querétaro, un proyecto de Constitución al referido Congreso Constituyente, cuya tarea debería concluir dentro de un periodo de dos meses.

A pesar de la reciente y dura experiencia del general Porfirio Díaz, respecto de la cual en el mensaje de Carranza al Congreso de Querétaro se criticaron severamente la gran concentración de poder en el Ejecutivo.

(Continuará).