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La transversalidad curricular es lo de hoy

  • José de Jesús Reveles

A través de la historia de la planeación del currículo, uno de los inconvenientes que se le atribuyen a la organización curricular tradicional, es que ésta se alejan de la realidad, ya que descontextualizan a los educandos de la vida cotidiana; desde esta orientación, la escuela tiende a dar un tratamiento de los contenidos académicos como fines en sí mismos, en lugar de tomarlos como un instrumento para el logro de otras finalidades formativas que posibiliten el desarrollo de los alumnos desde una perspectiva integral.

Ante tal situación, hoy en día, los temas transversales son una alternativa viable para responder a la vieja necesidad de conectar la institución escolar con la realidad social, cultural y económica del entorno local, nacional y mundial.

Es así que en la actualidad hablar de transversalidad en muchas ocasiones se confunde con interdisciplinariedad o con determinado contenido de tipo procedimental. Lo distintivo de los contenidos transversales es que responden a demandas sociales de aprendizaje relacionadas con la vida cotidiana del alumno.

Estos contenidos, si bien cada uno de ellos son objeto de una disciplina específica, tienen la cualidad de que atraviesan todas las áreas de contenidos y todas las actividades que se desarrollan en la escuela. Su abordaje no se circunscribe a una disciplina, o a un conjunto de disciplinas.

Es por ello fundamental entender que cuando se hace referencia al concepto de transversalidad, se está aludiendo a un tipo de formato curricular por el cual ciertos temas atraviesan todos los contenidos curriculares llamados temas transversales y que toman como referente a la persona desde una dimensión biopsicosocial; en estos temas se haya implicada su sexualidad, su identidad sociocultural, los derechos humanos, el razonamiento, sus valores y juicios éticos y por tanto favorecen una educación integral ya que abarcan conocimientos, habilidades, actitudes y valores.

Para tener mayor claridad, es fundamental comprender lo que Castellanos (2001) nos plantea al definir que “la transversalidad es un enfoque pedagógico dirigido a la integración, en los procesos de diseño, desarrollo y evaluación curricular, de determinados aprendizajes para la vida, de carácter interdisciplinario, globalizador y contextualizado, que resultan relevantes con vistas a preparar a las personas para participar protagónicamente en los procesos de desarrollo sostenible y en la construcción de una cultura de paz y democracia, mejorando la calidad de vida social e individual.”

De este modo, la transversalidad curricular destaca los propósitos educativos referidos con aspectos actitudinales, así como las habilidades psicosociales necesarias para la formación integral de los alumnos.

En este contexto, los contenidos se convierten en una mediación para que el proceso educativo abarque las informaciones necesarias para que los propósitos transversales se puedan lograr. Esto posibilita que se alcancen a relacionar varios contenidos de distintas asignaturas o disciplinas; por ello es importante reconocer la riqueza que reporta la interdisciplinariedad y la globalización curricular de los contenidos.

Por lo tanto, el término transversalidad se enmarca en la nueva concepción curricular que, ante la crisis de la función normativa de la escuela, la cual pretendía alcanzar conductas formales, neutras y susceptibles de ser generalizadas, hoy en día se aboga por un modelo en el que los contenidos se constituyen en el eje estructurador de objetivos y actividades; y por eso la transversalidad curricular es lo de hoy…
Estimado lector, agradezco de antemano la atención prestada al presente y espero que haya sido de su interés… y como siempre y para siempre ¡VIVA LA VIDA!

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