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Proceso de la Reforma Electoral en México

  • José Corona Redondo

La dinámica de los procesos electorales, hacen que las leyes de la materia, este en una constante transformación. Al suprimirse la participación del poder Ejecutivo en el Instituto Electoral Federal, se crean ocho consejeros electorales para integrar el Consejo General además del Consejero Presidente, se fija el 2% el mínimo de votación necesaria para que un partido político tenga derecho a diputados de representación proporcional, y se disminuye a 300 el número máximo de diputados que puede tener un partido por ambos principios, con lo que por sí mismo ya no puede modificar la Constitución Política. Introduce la figura de los senadores de representación proporcional. Deroga las facultades del Congreso para legislar en lo relativo al Distrito Federal. El Tribunal Electoral será la máxima autoridad jurisdiccional en la materia.

Este conjunto de reformas y modificaciones dio paso no sólo al fortalecimiento de los partidos políticos y su acceso a congresos legislativos, gubernaturas municipales, estatales y la federal en el año 2000, también se tradujo en repliegue gubernamental de actividades como la electoral, los derechos humanos, la apertura de la información, que se trasladaron a organismos autónomos, la rendición de cuentas con el nuevo órgano de fiscalización superior, la perdida de mayoría en el Congreso Federal, entre otros aspectos.

Hechos inéditos empezaron como el que el PRI ya no tuviera mayoría en el Congreso desde 1997 al inicio de la campaña presidencial de Vicente Fox había empezado cinco años antes de la fecha formal, corruptelas como la de los Amigos de Fox y el financiamiento externo, entre otros hechos relevantes, fueron llevando a nuevas situaciones de la vida política nacional, como un cierto vacío de poder en el empeño funcional de la Secretaría de Gobernación, la creación de la Conferencia Nacional de Gobernadores, el resurgimiento de la Convención Hacendaria, y de manera más notoria en un mayor equilibrio funcional del sistema de pesos y contrapesos, de competencias entre órganos de poder estatal, ejecutivo, legislativo y judicial.
Entonces empezó a explicarse la situación en términos de gobiernos divididos, cuando en realidad hubo lucha autentica entre poderes que llegaron al clímax, por ejemplo cuando el Congreso no aprobó en el mes de diciembre el presupuesto de egresos del 2003 o lo hacía en el último minuto del año; el impedimento para que el presidente pudiera rendir su informe de gobierno ante el Pleno del Congreso, el desempeño deficiente de los Consejeros del IFE en las elecciones del 2006, llevaron a nuevas reformas constitucionales que abarcaban al sistema electoral pero también la vida política nacional en su conjunto.

Por razones de espacio me limito a reseñar los cambios al orden jurídico o como reflejo de los cambios en el régimen político, como resultado de la interacción gobierno-sociedad, pues esto requeriría de una obra completa para ir correlacionando dos distintos de la vida político-democrática del país. Con el nuevo siglo, nuevas reformas constitucionales estaban en curso.