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Trump, presidente fallido

  • José Ignacio Castro Guijarro

Diariamente nos enteramos de los desatinos de Donald John Trump (nacido en New York, 14 de junio de 1946), el 45° presidente los Estados Unidos de América (EUA) que perdió en votación popular por 3 millones de sufragios pero el método de conteo del sistema electoral le dio el triunfo, Donald se distingue por ser bufón de la política estadounidense y mundial, pero desafortunadamente es un mentecato peligroso por el arsenal militar y la posición que tiene EUA en el mercado y economía internacional.  Cuando él era candidato por el Partido Republicano, en este mismo espacio escribí que sería un desastre presidencial y lo es, pero no da gusto pues en su incompetencia y visión estrecha de las relaciones entre personas con esa mentalidad prepotente bien puede cometer más atrocidades, un presidente problema para el pueblo estadounidense y de pasada a otras naciones. De ahí la atención específica de lo piensa Donald.

Son varias publicaciones (El Universal, 20/agosto/2017) dentro y fuera de los EUA como el influyente “The New York Times” que define la gestión de Donald como fallida; en Inglaterra “The Guardian” publica “Trump políticamente inepto, moralmente estéril y temperamentalmente impropio para el cargo” o en Alemania el prestigiado “Der Spiegel” lo considera racista.  Hay sospecha, para muchos cercana a plena certeza pero aún sin comprobar plenamente, que el gobierno ruso intervino en las elecciones presidenciales mediante un supuesto vínculo de empresas de Donald en Moscú, este evento coloca a la democracia estadounidense como ridícula y sin dignidad, sin autoridad moral para exigir comicios limpios a otras naciones, incluso políticamente ahora dependerá de estrategias rusas, seguramente los anticomunistas estadounidenses del siglo pasado se remueven en sus tumbas ante esta dependencia gubernamental a un gobierno que odiaron y combatieron.  Agreguemos que en poco tiempo varios miembros de su equipo cercano paulatinamente se separan del cargo, ello refleja incompatibilidad de visiones gubernamentales y hasta emocionales.

Entre los dislates de Donald está oponerse a las regulaciones internacionales para aminorar causales del cambio climático (Plan de Energía Limpia y el Acuerdo de Paris) cuando con toda cientificidad se comprueba que los EUA es el país más contaminante del planeta.  Afirmar que quizá intervenga militarmente en Venezuela es injerencista o sus bravuconadas con Kim Jong-Un (nacido en Pionyang, 8 de enero 1984) quien es otro gobernante que peligrosamente juega a la guerra desde Corea del Norte.  Quizá entre el mayor efecto negativo a su baja capacidad de gobernabilidad es su tibieza respecto al incremento de la intolerancia racial y religiosa o porque Donald es ultraconservador ideológica y por ende políticamente, sus conciudadanos de piel blanca y cristianos ahora se manifiestan públicamente contra los migrantes latinos y musulmanes pues no desean habiten en EUA.  En el contexto económico se registra que el producto interno bruto estadounidense durante enero a marzo 2017 creció un magro 0.7% el más débil registrado en los últimos tres años (http://noticieros.televisa.com/ultimas-noticias/eeuu/2017-04-28).
Por lo anterior, en efecto la actual presidencia estadounidense es fallida.

ignacio.kaxtro@gmail.com