Negociación de TLCAN se retomaría en segunda o tercera semana de julio

Aunque los aranceles al acero y al aluminio, así como nuevas amenazas, empañan la negociación, "son procesos completamente distintos" dijo el vicepresidente de Negociaciones Internacionales del Consejo Mexicano de Comercio Exterior

Notimex

  · martes 26 de junio de 2018

Foto: Cuartoscuro

Los representantes de México, Estados Unidos y Canadá podrían retomar la negociación para modernizar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) en la segunda o tercera semana de julio próximo, estimó el vicepresidente de Negociaciones Internacionales del Consejo Mexicano de Comercio Exterior (Comce), Eugenio Salinas.


En el marco del Foro Nafta, organizado por el Comce, dijo que el escenario de mayor probabilidad es que "continúe la negociación", y que se habla de retomar los encuentros a niveles ministerial y presencial entre la segunda y la tercera semana de julio.

Sin embargo, destacó que el tema no sólo es que terminen de negociar, lo cual es cuestión de voluntad y flexibilidad, sobre todo de parte de Estados Unidos en temas relevantes, sino también entrar en los tiempos de los respectivos congresos que en México ya termina y aunque en Estados Unidos concluye a finales del año, el actual ya no alcanza a ratificar el documento.



Reconoció que con voluntad los procesos se llevan a cabo este año para terminar en 2019. "Todos estamos en esa voluntad de que eso suceda, por lo que veo muy lejana la posibilidad de una terminación" del TLCAN.



Comentó que continúan los trabajos en función de lo acordado, para avanzar en los nueve capítulos que se han negociado, incluso vía electrónica.


Respecto al tema de impuestos que bajo el amparo de la Ley 232 de Estados Unidos, esa nación estableció y la amenaza de un nuevo arancel a la importación de vehículos, dijo que ello es independiente del avance en el TLCAN.



Expuso que cualquier país, con base en sus leyes de comercio internacional, fundamenta los motivos para imponer los gravámenes y aunque los aranceles al acero y al aluminio, así como nuevas amenazas, empañan la negociación, "son procesos completamente distintos".