Militares acusados de corrupción, ausentes en Palacio

Pedro Almazán y Sigifredo Valencia son señalados por presuntamente cometer actos de corrupción

Carlos Lara | El Sol de México

  · jueves 21 de noviembre de 2019

El presidente ascendió a Miguel Hernández, quien trajo a Evo Morales a México / Foto: Roberto Hernández

Ni Pedro Almazán Cervantes ni José Sigifredo Valencia Rodríguez estuvieron presentes en la ceremonia de ayer encabezada por el presidente para recibir sus ascensos. Estos dos militares han sido señalados por actos de corrupción en cargos públicos en años pasados.

Almazán Cervantes, quien recibió el ascenso a general de brigada, fue secretario de Seguridad Pública en Guerrero entre noviembre de 2014 y mediados de 2018. Su salida del cargo se dio en medio de acusaciones de corrupción y vínculos del crimen organizado que operan en la zona centro, Tierra Caliente, Costa Grande y Acapulco.

Valencia Rodríguez, quien ascendido a coronel, fue director general del cuerpo técnico de control en la Seido durante el sexenio pasado, área que ha sido señalada por la Red en Defensa de los Derechos Digitales de operar una red de espionaje.

Ninguno de los dos militares estuvo presente en la ceremonia donde el presidente entregó ascensos de manera personal a 34 integrantes del Ejército y la Marina, esto en representación de los 380 integrantes de las Fuerzas Armadas que fueron ascendidos, mientras que 29 elementos de las Fuerzas Armadas 29 recibieron reconocimientos por sus años de servicio.

Durante la ceremonia, el secretario de la Defensa Nacional, Luis Crescencio Sandoval González, aseguró que las Fuerzas Armadas no buscan protagonismos o beneficios personales, sino que buscan el bien de México, de ahí que refrendara la lealtad de la institución al proyecto de Gobierno que encabeza Andrés Manuel López Obrador.

Dijo que las Fuerzas Armadas están conscientes que deben legar un mejor país a las nuevas generaciones y asumen las responsabilidades que les corresponden.

“Los militares de tierra, aire y mar no buscamos beneficios personales, ni protagonismos, lo hacemos por el bien de México”, sentenció.

En presencia del Presidente y su esposa, Beatriz Gutiérrez Müeller, el General Secretario afirmó que en este gobierno se les han encomendado nuevas tareas, por lo que los soldados y marinos se sienten orgullosos y honrados que así sea, porque saben que esos esfuerzos están encaminados a la transformación de México que usted dirige”.

Foto: Roberto Hernández

El funcionario acotó que las Fuerzas Armadas respaldan su proyecto de gobierno con lealtad, profesionalismo y honestidad, porque “somos leales y guardamos profundo respeto a la institución presidencial que usted representa al haber sido elegido en un proceso democrático y transparente”.

“Le refrendamos el principio esencial de las Fuerzas Armadas de ser siempre leales”, expresó.

Entre los militares que asistieron a recibir su ascenso de manos del presidente López Obrador destaca Miguel Eduardo Hernández Velázquez, quien fue uno de los pilotos que participó en la misión que trasladó a Evo Morales de Bolivia hacia México, por lo que será ascendido a general de ala piloto Aviador, último escalón antes de ser General de División.

Al momento de entregarle su ascenso, se leyó una carta del presidente al general de ala piloto donde se reconoce su labor en la misión que trajo a Morales desde Sudamérica hace unos días.

“Sin duda, el cumplimiento de esta misión es muestra del alto grado de adiestramiento y capacidad profesional de usted y su tripulación de vuelo, poniendo de manifiesto el compromiso que tienen los militares con su país y con el instituto armado al que pertenecen”, se leyó.

Hernández Velázquez es hijo del General Fernando Hernández Vega, integrante del Escuadrón 201 de la Fuerza Aérea Mexicana que participó en operaciones del Pacífico durante la Segunda Guerra Mundial.

También fue ascendido a General de División, a Homero Mendoza Ruiz, actual jefe del Estado Mayor de la Defensa Nacional, y quien tendrá que explicar los errores que se registraron en el fallecido operativo para detener a Ovidio Guzmán, el 17 de octubre pasado en Culiacán, Sinaloa.

Al término de la ceremonia el presidente y los secretarios de defensa, y de Marina, José Rafael Ojeda Durán, presenciaron el desfile conmemorativo por los 109 años del comienzo de la Revolución Mexicana.

Fueron cientos de efectivos militares los que participaron en esta escenificación en donde por unos minutos la historia de México se mostró representada en las tres transformaciones que ha vivido: la Independencia, las Reformas y la Revolución Mexicana.

El atractivo principal fue la locomotora “Petra” que fue trasladada del Museo de la Revolución al Zócalo capitalino, así como vagones de la época.

En esta simbólica representación fueron dos mil 980 caballos y sus jinetes los que le dieron color y forma a este desfile que catalogaron como “histórico”.

UN LESIONADO

El único incidente que se registró fue la caída del jinete Juan Ángel López Acevedo, quien al tratar de colgarse del cuello de su caballo terminó en el suelo debido a que el equino resbaló y no soportó el peso.

Horas después las autoridades castrenses informaron que López Acevedo se encontraba bien, y que ya había sido atendido de sus golpes.

Así fueron pasando los carros alegóricos y representativos de varios estados. Las diferentes batallas fueron mostradas, las que se registraron en Aguascalientes o Zacatecas, mientras al fondo de escuchaban arengas a favor de López Obrador: “¡No éstas sólo!”, gritaban sus seguidores.

Algo que llamó la atención desde las gradas: la plancha del Zócalo estaba vacía. No se veía gente como en otros eventos como el “Grito” del 15 de septiembre o el desfile militar de Independencia. Podría ser que fue un día hábil y que los capitalinos estuvieron trabajando, por eso su ausencia.

Al final, Homero Mendoza Ruiz, el Jefe del Estado Mayor de la Sedena, dio el parte: participaron 11 banderas, 40 estandartes nacionales, tres mil 133 personas entre integrantes de las Fuerzas Armadas y Guardia Nacional, así como diversas agrupaciones ecuestres y charlas.