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Deficiente atención en el IMSS

  • Raúl García
  • en Zacatecas

Zacatecas, Zac.- Diferimiento de varios meses para recibir una consulta o un estudio de especialidad, así como largas horas de espera en pleno hospital, son dos situaciones frecuentes en el servicio del segundo nivel de atención en el hospital del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) de Zacatecas.

A decir de los propios derechohabientes, estas deficiencias tienen su origen en la falta de médicos especialistas.

Además de que la espera suele ser prolongada, la cancelación de citas es muy frecuente, a lo que se suma el trato poco amable del personal.

“ES PÉSIMO EL SERVICIO”: Manuel Ahumada

Luego de cuatro horas de permanecer sentado en una silla que –dice- es muy incómoda, Manuel Ahumanda opina que en el Seguro Social “es pésimo el servicio”.

Este trabajador de la tercera edad, originario del municipio de Vetagrande, llegó antes de las diez de la mañana al área de especialidades con la intención de ser atendido en el consultorio de cardiología. Cerca de las dos de la tarde, seguía esperando.

Acompañado por su esposa, dice que ya se acostumbró y se resignó a vivir esta situación: “Así es, pero pues qué hace uno, uno necesita mucho el servicio”.

Cada uno o dos meses asiste para ser monitoreado por su problema del corazón. Comenta que ninguna enfermera ni personal administrativo le ha explicado la razón de la tardanza: “Me imagino que es falta de personal”, dedujo.

“NO SÉ NI A QUÉ HORA ME VAN A ATENDER”: Isel Arellano Félix

Desde las 9 de la mañana llegó Isel Arellano Félix a la sala de espera. Luego de casi cinco horas comentó: “Vi que empezaron muy tarde a atender a los primeros pacientes, ya casi a las once de la mañana, y como la demanda de las personas es mucha, todavía no me toca”.

A esta mujer de 52 años de edad (originaria del municipio de Guadalupe) hace un mes le fue agendada la cita para que le aplicaran un electrodiagnóstico.

“Tengo hipertensión, y por lo mismo del problema de la presión, se me están bajando muchos los latidos, y pues lógicamente no me siento con la misma fuerza”, explicó.

Además comenta que debido a su condición delicada “sí es urgente” que le apliquen su primer electrocardiograma para saber, con precisión, su estado de salud.

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“TENDRÉ QUE ESPERAR CASI MEDIO AÑO PARA UNA SIMPLE CONSULTA”: Armando.

El día de ayer, luego de tres meses de espera, Armando iba a ser atendido por el traumatólogo. Luego de un par de horas de permanecer afuera del consultorio, una trabajadora administrativa le aplazó su cita al mes de octubre.

“Estamos hablando de casi medio año para una simple consulta”, lamenta Armando quien ha sido derechohabiente desde 1987. Opina que en estos casi treinta años, el servicio del Seguro Social lejos de mejorar “en lo general está peor”.

Señala que todo el año le están rebajando su cuota como derechohabiente y, aunque “no es mucho” lo que paga, considera que no es justo lo que se recibe a cambio como atención médica.

Desde hace un par de años, Armando sufre de un doloroso desgaste en una de sus rodillas, lo que le impide realizar sus actividades normales, además de que son recurrentes las incapacidades laborales: “Ya con una rodilla no se puede caminar bien y nos afecta en lo que es lo económico”.

“SÍ ES MUY MALO EL SERVICIO”: José Guadalupe Hernández Gómez:

“Yo ya tengo seis horas, llegué como a las ocho de la mañana para que me hagan un electrocardiograma que me solicitaron del área de cirugía, y pues sigo aguantando… pero sí es muy malo el servicio”, comenta José Guadalupe Hernández Gómez.

Dice ser derechohabiente “de muchos años”, perteneciente a la Unidad de Medicina Familiar 4 de Guadalupe, de donde fue referido al hospital de Zacatecas por su cardiopatía.

“Yo pienso que como ha crecido la demanda de personas ha empeorado (la calidad del servicio), porque la ciudad va creciendo dejando los servicios muy atrás”.

Además explica que “para que haya buen servicio, el Seguro deben ir actualizándose”. Menciona que no sólo en especialidades, sino también en la su clínica de medicina familiar “no se dan abasto”.

Mientras permaneció en sala de espera este jueves, fue testigo de cómo al menos cinco personas fueron regresadas a su casa sin ser atendidas porque el traumatólogo “estaba en cirugía”.

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