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El nuevo modelo educativo ¿a quién beneficia?

  • Juan Castro
  • en Zacatecas

Zacatecas, Zac.- El Nuevo Modelo Educativo presentado por la Secretaría de Educación Pública (SEP), es una estrategia que pone a la escuela al centro del sistema educativo, y que tiene la finalidad de cumplir con lo que mandata el artículo 3 de la Constitución, referente al derecho de recibir una educación de calidad y tener mejores maestros, alumnos y contenidos.

Este modelo retoma lo que funciona de la reforma educativa, con lo cual no se parte de cero, pero mejora lo que le hace falta; tiene la flexibilidad de adaptarse y asegurar la inclusión de todas las personas que son parte del sistema educativo.

En qué consiste el nuevo modelo educativo

El Nuevo Modelo Educativo está dividido en cinco ejes:

Escuela.- Plantea un sistema educativo horizontal, en que exista autonomía, fomentando la participación de alumnos, docentes y padres de familia.

Planes de estudio.- En los que se comprende como puntos clave la enseñanza del lenguaje, el pensamiento matemático, la formación cívica y la ética.

Maestros.- Propone la evaluación académica del personal docente. La profesionalización de los maestros se debe de fomentar desde las normales. Contar con mejores salarios a partir del desempeño de los docentes.

Inclusión y equidad.- En materia de inclusión, es necesario crear las condiciones para garantizar un acceso efectivo a una educación de calidad y reconocer las distintas capacidades, ritmos y estilos de aprendizaje de los alumnos. En materia de equidad, es preciso redoblar esfuerzos para destinar mayores recursos educativos a la población en condiciones de vulnerabilidad o desventaja.

Gobernanza del sistema educativo.- Resalta la participación de maestros, educandos, padres de familia, gobiernos, organizaciones no gubernamentales, legisladores y el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE). Propone la creación del Sistema de Información y Gestión Educativa (SIGED), que deberá ser una herramienta que facilite el que las escuelas cuenten con las plantillas de maestros completas desde el primer día de clases y que haya sustituciones oportunas del personal frente a grupo.

Propuesta curricular

Enseñanza de aprendizaje es clave.- Se plantean mejoras a campos de enseñanza, comprendidos en tres campos: El lenguaje y la comunicación; pensamiento matemático y, la compresión del mundo natural y social, en el que se incluye la formación cívica y ética.

Desarrollo personal y social del estudiante.- Resalta las actividades artísticas, culturales y deportivas, así como las orientadas a que los alumnos aprendan a manejar sus emociones y desarrollar valores para la convivencia, formarán parte importante del currículum y no solamente de actividades complementarias.

Autonomía curricular.- Cada escuela podrá definir parte de los contenidos educativos, lo que les permitirá, por ejemplo, incorporar cursos de robótica o de impacto social en sus comunidades.

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Es la segunda parte de la reforma

El propio secretario de Educación Pública, Aurelio Nuño Mayer, ha definido que el Nuevo Modelo Educativo “Es, en muchos aspectos, la segunda parte de la reforma educativa y es, como muchos lo han dicho, el alma y el corazón de la reforma educativa. Desde nuestra óptica la reforma educativa es un conjunto, es decir, el buscar mejores escuelas, mejores maestros, mejores contenidos, mejor pedagogía y que ésta llegue a todos los niños y las niñas es un proceso fundamental que va más allá de un gobierno”.

Este modelo servirá para orientar las políticas, las estrategias y las prácticas en la instrucción, pero no significa partir de cero, ya que el modelo retoma lo que funciona para profundizar y sistematizar todo un diseño para un proyecto educativo del siglo XXI.

Consta de tres documentos básicos: Los fines de la educación, el modelo educativo y la propuesta curricular para la evaluación obligatoria 2016.

La consulta que se lleva a cabo para perfeccionar el modelo educativo y darle sustento a la reforma en esta materia concluirá el 30 de septiembre.

Eje de la reforma educativa

Uno de los siete ejes que la Reforma Educativa contempla desde su planteamiento inicial, es el de contar con un nuevo modelo educativo y una nueva propuesta curricular, que buscarán implementarse en el siguiente ciclo escolar.
Para lograr concretar dicho modelo educativo la SEP realizó, desde 2015, foros de consulta para su configuración, tanto para educación básica como para media-superior.

Esta propuesta reorganiza los principales componentes del sistema educativo nacional, para que los estudiantes logren los aprendizajes que el siglo XXI exige y que puedan formarse integralmente, tal como lo contempla el artículo tercero constitucional.
En ese sentido, el planteamiento pedagógico, es decir, la organización y los procesos que tienen lugar en la escuela, las prácticas pedagógicas en el aula y el currículo, constituye el corazón del modelo.

Ser parte de una nueva visión que pone “La Escuela al Centro” del sistema educativo, con una nueva organización escolar, con mejores prácticas en el aula y con un currículo actualizado y pertinente.

De la misma manera, el modelo 2016 exige maestros motivados y mejor preparados, es decir actualizados y capacitados para implementar este planteamiento en las aulas, para ello se fortalecerá la formación inicial (las normales y las universidades) y los procesos de formación continua.

No es cambiar por cambiar

No se trata de cambiar por cambiar, sino de afianzar los valores que como sociedad se asumen para fortalecer el respeto a nosotros mismos y a los demás, el sentido del deber y de la responsabilidad, para favorecer la capacidad de cooperación y de mirar por el interés de todos. Tampoco se trata de cambiarlo todo ni de introducir elementos que resulten extraños a maestros, alumnos, padres de familia y sociedad.

Se trata de un modelo que a través de la educación sitúe a México en la ruta que nos permita vencer los desafíos que plantea el siglo XXI.

En los ámbitos de la Educación Básica y de la Media Superior se relacionan entre sí multiplicidad de elementos; diversos factores se articulan en torno a los aprendizajes efectivos, además, desde luego, del desarrollo cognitivo de cada niño o adolescente. Para que haya buenos aprendizajes debe haber un buen currículo y condiciones para su implementación, así como prácticas de enseñanza adecuadas, maestros capaces y actualizados.

Se requiere de ambientes escolares propicios, participación de los padres de familia y de la comunidad, así como de presupuestos y normas que apoyen a las escuelas y a los maestros en el ejercicio de su función, etcétera. Cada aspecto o componente juega un papel que se articula e interrelaciona con los otros.

El nuevo modelo debe conservar algunos atributos del modelo vigente: la educación nacional, los planes y programas de estudio de la Educación Básica determinados por la Federación, los libros de texto gratuitos, el papel central de las normales en la formación de maestros, la formación continua de los maestros en servicio, el Marco Curricular Común de la Educación Media Superior, la diversidad de modalidades en este tipo de educación y la evaluación de los distintos componentes de la educación, entre otros aspectos que han caracterizado a la educación nacional y que forman parte del sistema educativo.

El cambio consiste en el fortalecimiento y en una nueva conjugación de los componentes del sistema educativo.

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El viejo modelo educativo

Desde inicios del siglo XX hasta nuestros días, una de las principales características del sistema educativo ha sido su verticalidad. Cuando el Presidente Álvaro Obregón creó la SEP en 1921, el primer Secretario de Educación Pública, José Vasconcelos, puso en marcha un proyecto educativo que atendiera las necesidades de una población primordialmente rural cuyo analfabetismo era cercano al 80 por ciento.

Dos décadas después, Jaime Torres Bodet relanzó el proyecto educativo nacional para expandir la cobertura en todo el territorio. Inspirado en el legado de Vasconcelos, Torres Bodet emprendió nuevamente una campaña alfabetizadora, apeló a la vocación de los jóvenes, y creó el Instituto Nacional de Capacitación del Magisterio para estimular el trabajo docente en el campo e impulsar su desarrollo profesional.

En 1944, buscando la equidad, Torres Bodet organizó la Comisión Revisora y Coordinadora de Planes Educativos, Programas de Estudio y Textos Escolares para unificar los planes y programas de primaria. Asimismo, creó el Comité Administrador del Programa Federal de Construcción de Escuelas (CAPFCE) para dar respuesta a la creciente demanda de planteles en los diversos niveles educativos.

Más adelante, durante la presidencia de Adolfo López Mateos y con el regreso de Torres Bodet a la SEP, surgió un instrumento fundamental para la educación de los mexicanos: el libro de texto gratuito. Con la creación de la Comisión Nacional de Libros de Texto Gratuitos en 1959, la sociedad tuvo acceso a los libros de texto, no solamente como elementos para reforzar los contenidos comunes en la educación de todo el país, sino también como una medida de apoyo para las familias que no tenían recursos para adquirirlos.

En las siguientes décadas, el incremento poblacional acelerado y la urbanización del país provocaron que el sistema educativo concentrara sus esfuerzos en las escuelas urbanas. A pesar de los intentos por cambiar las prácticas, métodos y contenidos para fortalecer el ejercicio magisterial en el ámbito rural, estas acciones no fueron suficientes para hacer de la educación un verdadero motor de movilidad social.

Si bien la expansión del sistema educativo permitió pasar de una cobertura del 10 por ciento en primaria en 1921 a una cobertura completa en primaria y casi universal en la secundaria al inicio de la segunda década del siglo XXI; en este largo periodo, se hicieron evidentes diversos obstáculos para ofrecer una educación de calidad.

A principios de los años noventa se llevó a cabo la descentralización de la Educación Básica. Entre otros aspectos de este proceso, la SEP preservó su atribución normativa para determinar los planes y programas de estudio en la educación básica de todo el país, en tanto que los gobiernos estatales asumieron la responsabilidad de brindar los servicios educativos.

A pesar de la transferencia de 100 mil escuelas de educación básica, que permitió a las autoridades intermedias atender de manera más cercana las necesidades educativas locales, el sistema mantuvo su carácter esencialmente vertical y prescriptivo.

Por su parte, la Educación Media Superior también ha tenido logros destacados, aunque sigue enfrentando desafíos importantes. Durante la mayor parte del siglo XX, esta modalidad tuvo una escasa cobertura que comenzó a acelerarse hasta finales de los años sesenta y, sobre todo, desde inicios de los noventa.

Hoy, tres de cada cuatro jóvenes en la edad correspondiente cursan la educación media superior y la Constitución dispone que para el ciclo escolar 2021-2022 la cobertura deberá ser total.

El cambio

El cambio que se plantea está orientado a fortalecer el sentido y el significado de lo que se aprende. Se propone ensanchar y hacer más sólidos el entendimiento y la comprensión de los principios fundamentales, así como de las relaciones que los contenidos guardan entre sí. La memorización de hechos, conceptos o procedimientos es insuficiente y hoy ocupa demasiado espacio en la enseñanza. El desarrollo de las capacidades de pensamiento crítico, análisis, razonamiento lógico y argumentación son indispensables para un aprendizaje profundo que permita trasladarlo a las diversas situaciones para resolver nuevos problemas.

Los aprendizajes adquieren sentido cuando verdaderamente contribuyen al pleno desarrollo personal y social de los individuos.