/ jueves 13 de junio de 2024

Democracia y diálogo, pilares de la Transformación

Poco después de la elección presidencial del 2 de junio pasado, la excandidata de la coalición opositora de derecha, Xóchitl Gálvez, anunció que presentaba impugnaciones en el 80 por ciento de las casillas electorales, a fin de solicitar al Instituto Nacional Electoral (INE) la revisión voto por voto, por un presunto uso del aparato del Estado en favor de nuestra excandidata presidencial, y ahora virtual presidenta electa, la Dra. Claudia Sheinbaum Pardo.

En respuesta, tanto el presidente López Obrador como la misma Dra. Sheinbaum mostraron disposición para que se abrieran todos los paquetes electorales. El jefe del Estado mexicano expresó que, si le preguntaban su opinión acerca de que se contaran los votos, él respondería: “Voto por voto, casilla por casilla”, como lo pidió en 2006. La diferencia, señaló, es que en aquel año Felipe Calderón tenía un 0.56 por ciento de ventaja, mientras que en la reciente elección son más de 30 puntos de diferencia los que dan el triunfo a la candidata de la Transformación.

Por su parte, la virtual presidenta electa afirmó que estaba de acuerdo con que se abrieran todos los paquetes electorales que se tuvieran que abrir: “nosotros lo pedimos así en 2006”, agregó.

Por otro lado, el INE realizó el recuento de los sufragios en el 68.16 por ciento de las casillas instaladas para estas elecciones presidenciales, al tratarse de un proceso establecido en la Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales.

El nuevo conteo dio como resultado 2.5 millones de votos adicionales para la virtual presidenta electa, para nuestro movimiento y para la continuidad de la Transformación en México.

En cualquier caso, el respaldo de la doctora. Sheinbaum Pardo a la apertura de los paquetes electorales refleja valores políticos y humanistas que representan a nuestro movimiento. Por un lado, en una auténtica democracia la legitimidad proviene únicamente del pueblo, el cual es depositario de la soberanía, cuyo ejercicio se realiza, en este caso, por medio de sus representantes. Nunca dudamos del resultado que obtuvimos, de la confianza que nos ha otorgado la mayoría del pueblo de México ni de la legitimidad democrática obtenida en las urnas.

Por otro lado, el diálogo. La misma doctora Sheinbaum aseveró: “nuestra convicción siempre ha sido y será la apertura al diálogo, el fortalecimiento de las libertades, la democracia y, por supuesto, la cercanía con el pueblo de México. Vamos a seguir construyendo prosperidad compartida, no les voy a fallar, vamos por el segundo piso de la Cuarta Transformación”.

En efecto, la Transformación también se vale del diálogo. Diálogo con todas las fuerzas políticas, con las minorías, con la gente, con quienes piensan diferente, con quienes votaron por otras opciones políticas e ideológicas, con quienes le temen infundadamente al cambio para bien, con todas las iglesias y religiones, con quienes han difundido falacias y con quienes piensan que el país no ha cambiado o se está destruyendo.

Diálogo a partir del respeto, de la tolerancia, de la madurez política, pero también diálogo con base en nuestro programa político y de gobierno, a partir del mandato que recibimos de la mayoría del pueblo de México; del legado del presidente López Obrador —como ha expresado la Dra. Claudia Sheinbaum—; de un gobierno austero, honesto, sin influyentismo; del combate al clasismo y al racismo, a partir de la separación entre el poder económico y el poder político, en favor de los programas sociales para todas y todos; del acceso a la salud pública; de la soberanía energética; de la reforma al Poder Judicial; de la inversión privada nacional y extranjera; de la política exterior apegada a nuestros principios constitucionales; del respeto a la Constitución y a las leyes que de ella emanan.

El recuento de votos demostró que la mayoría del pueblo de México votó por la continuidad con cambio, a través de nuestra virtual presidenta electa, pero también que la democracia y el diálogo —que representan a nuestro movimiento— son y deben seguir siendo pilares fundamentales de la Transformación.

Poco después de la elección presidencial del 2 de junio pasado, la excandidata de la coalición opositora de derecha, Xóchitl Gálvez, anunció que presentaba impugnaciones en el 80 por ciento de las casillas electorales, a fin de solicitar al Instituto Nacional Electoral (INE) la revisión voto por voto, por un presunto uso del aparato del Estado en favor de nuestra excandidata presidencial, y ahora virtual presidenta electa, la Dra. Claudia Sheinbaum Pardo.

En respuesta, tanto el presidente López Obrador como la misma Dra. Sheinbaum mostraron disposición para que se abrieran todos los paquetes electorales. El jefe del Estado mexicano expresó que, si le preguntaban su opinión acerca de que se contaran los votos, él respondería: “Voto por voto, casilla por casilla”, como lo pidió en 2006. La diferencia, señaló, es que en aquel año Felipe Calderón tenía un 0.56 por ciento de ventaja, mientras que en la reciente elección son más de 30 puntos de diferencia los que dan el triunfo a la candidata de la Transformación.

Por su parte, la virtual presidenta electa afirmó que estaba de acuerdo con que se abrieran todos los paquetes electorales que se tuvieran que abrir: “nosotros lo pedimos así en 2006”, agregó.

Por otro lado, el INE realizó el recuento de los sufragios en el 68.16 por ciento de las casillas instaladas para estas elecciones presidenciales, al tratarse de un proceso establecido en la Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales.

El nuevo conteo dio como resultado 2.5 millones de votos adicionales para la virtual presidenta electa, para nuestro movimiento y para la continuidad de la Transformación en México.

En cualquier caso, el respaldo de la doctora. Sheinbaum Pardo a la apertura de los paquetes electorales refleja valores políticos y humanistas que representan a nuestro movimiento. Por un lado, en una auténtica democracia la legitimidad proviene únicamente del pueblo, el cual es depositario de la soberanía, cuyo ejercicio se realiza, en este caso, por medio de sus representantes. Nunca dudamos del resultado que obtuvimos, de la confianza que nos ha otorgado la mayoría del pueblo de México ni de la legitimidad democrática obtenida en las urnas.

Por otro lado, el diálogo. La misma doctora Sheinbaum aseveró: “nuestra convicción siempre ha sido y será la apertura al diálogo, el fortalecimiento de las libertades, la democracia y, por supuesto, la cercanía con el pueblo de México. Vamos a seguir construyendo prosperidad compartida, no les voy a fallar, vamos por el segundo piso de la Cuarta Transformación”.

En efecto, la Transformación también se vale del diálogo. Diálogo con todas las fuerzas políticas, con las minorías, con la gente, con quienes piensan diferente, con quienes votaron por otras opciones políticas e ideológicas, con quienes le temen infundadamente al cambio para bien, con todas las iglesias y religiones, con quienes han difundido falacias y con quienes piensan que el país no ha cambiado o se está destruyendo.

Diálogo a partir del respeto, de la tolerancia, de la madurez política, pero también diálogo con base en nuestro programa político y de gobierno, a partir del mandato que recibimos de la mayoría del pueblo de México; del legado del presidente López Obrador —como ha expresado la Dra. Claudia Sheinbaum—; de un gobierno austero, honesto, sin influyentismo; del combate al clasismo y al racismo, a partir de la separación entre el poder económico y el poder político, en favor de los programas sociales para todas y todos; del acceso a la salud pública; de la soberanía energética; de la reforma al Poder Judicial; de la inversión privada nacional y extranjera; de la política exterior apegada a nuestros principios constitucionales; del respeto a la Constitución y a las leyes que de ella emanan.

El recuento de votos demostró que la mayoría del pueblo de México votó por la continuidad con cambio, a través de nuestra virtual presidenta electa, pero también que la democracia y el diálogo —que representan a nuestro movimiento— son y deben seguir siendo pilares fundamentales de la Transformación.