/ viernes 6 de mayo de 2022

5 de mayo; días que cambian la historia.

El 5 de mayo es una de esas grandes fechas en la historia de México que año con año seguimos celebrando. La batalla de Puebla librada en 1862 ha trascendido por diversos motivos: por representar una heroica defensa de la soberanía nacional, por haber logrado la victoria sobre el ejército más poderoso del mundo en aquella época, por significar el triunfo del liberalismo político contra el conservadurismo, y por haber sido un apoyo moral para las tropas mexicanas hasta la definitiva expulsión de las tropas francesas y la restauración de la República.

A pesar de que el ejército francés logró tomar Puebla al año siguiente, tras 62 días de batalla conocidos como el Sitio de Puebla, el 5 de mayo se guardó en la memoria nacional como un faro de esperanza y orgullo. El general Ignacio Zaragoza se convirtió en un emblema de la defensa nacional y, con el eventual derrumbamiento del Segundo Imperio Mexicano, el presidente Benito Juárez se ganó el reconocimiento de Benemérito de las Américas.

¿Será por esa gesta de alejar las pretensiones de conquistas europeas de América que este día se festeja tanto en Estados Unidos? Otras personas opinan que es por la gran cantidad de compatriotas que viven al norte de nuestra frontera, algunos lo atribuyen a que Zaragoza era de origen texano, y hay quienes afirman que es simplemente una estrategia publicitaria o un pretexto para celebrar la mexicanidad; lo cierto es que nuestras hermanas y hermanos migrantes son quienes tienen mayor contacto con esta festividad.

Días decisivos también se vivieron en Zacatecas durante la intervención francesa, cuando el presidente Juárez llevó a cuestas la defensa de la República en un peregrinar a lo largo del país. El 27 de enero de 1867, en las postrimerías del Segundo Imperio, Miguel Miramón realizó un sorpresivo ataque sobre Zacatecas logrando tomar la Ciudad, pero fracasando en el intento de capturar al presidente Benito Juárez.

El primero de enero se lleva a cabo otro encuentro entre ambos bandos conocido como la batalla de San Jacinto, también en tierras zacatecanas, en las que Mariano Escobedo se impone ante Miramón, lo que condujo al ejército conservador a derrotas que culminan, algunos meses después, el 19 de junio, con el fusilamiento de Miramón, Maximiliano de Habsburgo y Tomas Mejía.

Dos meses antes, el 2 de abril, la ciudad de Puebla fue finalmente retomada por el Ejército Mexicano, al mando de Porfirio Díaz, quien fue conocido como el “héroe del 2 de abril” y recibió una condecoración por su triunfo, así como otras respectivas a la batalla del 5 de mayo y el Sitio de Puebla. Los años siguientes serían conocidos como la República Restaurada, que vería su fin con el surgimiento del porfirismo.

Como el 5 de mayo, hay muchos días relevantes en el calendario de las efemérides de la historia de México, algunas más conocidas que otras, pero todas dignas de recordarse y celebrarse, especialmente ahora que la ciudadanía ha vuelto a abrazar los ideales del liberalismo político ante el conservadurismo para hacer realidad una Cuarta Transformación.

El 5 de mayo es una de esas grandes fechas en la historia de México que año con año seguimos celebrando. La batalla de Puebla librada en 1862 ha trascendido por diversos motivos: por representar una heroica defensa de la soberanía nacional, por haber logrado la victoria sobre el ejército más poderoso del mundo en aquella época, por significar el triunfo del liberalismo político contra el conservadurismo, y por haber sido un apoyo moral para las tropas mexicanas hasta la definitiva expulsión de las tropas francesas y la restauración de la República.

A pesar de que el ejército francés logró tomar Puebla al año siguiente, tras 62 días de batalla conocidos como el Sitio de Puebla, el 5 de mayo se guardó en la memoria nacional como un faro de esperanza y orgullo. El general Ignacio Zaragoza se convirtió en un emblema de la defensa nacional y, con el eventual derrumbamiento del Segundo Imperio Mexicano, el presidente Benito Juárez se ganó el reconocimiento de Benemérito de las Américas.

¿Será por esa gesta de alejar las pretensiones de conquistas europeas de América que este día se festeja tanto en Estados Unidos? Otras personas opinan que es por la gran cantidad de compatriotas que viven al norte de nuestra frontera, algunos lo atribuyen a que Zaragoza era de origen texano, y hay quienes afirman que es simplemente una estrategia publicitaria o un pretexto para celebrar la mexicanidad; lo cierto es que nuestras hermanas y hermanos migrantes son quienes tienen mayor contacto con esta festividad.

Días decisivos también se vivieron en Zacatecas durante la intervención francesa, cuando el presidente Juárez llevó a cuestas la defensa de la República en un peregrinar a lo largo del país. El 27 de enero de 1867, en las postrimerías del Segundo Imperio, Miguel Miramón realizó un sorpresivo ataque sobre Zacatecas logrando tomar la Ciudad, pero fracasando en el intento de capturar al presidente Benito Juárez.

El primero de enero se lleva a cabo otro encuentro entre ambos bandos conocido como la batalla de San Jacinto, también en tierras zacatecanas, en las que Mariano Escobedo se impone ante Miramón, lo que condujo al ejército conservador a derrotas que culminan, algunos meses después, el 19 de junio, con el fusilamiento de Miramón, Maximiliano de Habsburgo y Tomas Mejía.

Dos meses antes, el 2 de abril, la ciudad de Puebla fue finalmente retomada por el Ejército Mexicano, al mando de Porfirio Díaz, quien fue conocido como el “héroe del 2 de abril” y recibió una condecoración por su triunfo, así como otras respectivas a la batalla del 5 de mayo y el Sitio de Puebla. Los años siguientes serían conocidos como la República Restaurada, que vería su fin con el surgimiento del porfirismo.

Como el 5 de mayo, hay muchos días relevantes en el calendario de las efemérides de la historia de México, algunas más conocidas que otras, pero todas dignas de recordarse y celebrarse, especialmente ahora que la ciudadanía ha vuelto a abrazar los ideales del liberalismo político ante el conservadurismo para hacer realidad una Cuarta Transformación.