/ miércoles 9 de octubre de 2019

Confrontación política nacional

Los ciudadanos somos testigos de una guerra intensa y muy crítica de opositores a la gestión del Presidente de la República, dicha guerra está basada en redes sociales y medios de comunicación tanto impresos como audiovisuales, pero también existe la contraparte y muy fuerte que seguidores y simpatizantes de AMLO hacen contra los primeros.

Ambas corrientes políticas tienen bien pensados métodos de ataque al adversario que van desde lo chusco hasta lo fuerte, pero con odio y fanatismo.

Más allá del objetivo y de las formas emerge la interrogante en estos momentos de qué es lo importante para México, conciliar o separarnos. Sin lugar a dudas es más importante la construcción de un país con visión orientada en: 1) las personas en condiciones socioeconómicas desfavorables y en menor medida a empresarios poderosos; 2) en lo local y no pensado desde el extranjero; 3) una visión generada y puesta en marcha por la gente que conoce su situación (endógenas) y no de centros económicos internacionales (exógena). Es preciso homologar hasta donde sea posible las diversas visiones de país. La toma de decisiones empresariales y gubernamentales ya no solo sean para cuidar y proteger al gran capital nacional y extranjero según el modelo económico neoliberal ocasionando que uno de cada dos mexicanos viva en pobreza y miseria; el cambio es diseñar e implementar políticas públicas para el desarrollo humano sustentable pensado más en “los de abajo” y menos en la alta clase social y élites.

La clase política mexicana, tanto la anteriormente favorecida y como la actual, tiene diferentes intereses y concepto de gobernanza y gobernabilidad. Una se resiste a ceder o en su caso perder lo que ha logrado tanto en lo económico como político, la otra se muestra ansiosa de ejercer el poder gubernamental pero proviene de una izquierda electorera y un porcentaje elevado de actuales funcionarios no han logrado aprender con la rapidez y eficiencia requerida por las condiciones nacionales.

Esta pugna política y gubernamental entre lo que se va y lo que llega es un proceso dinámico y natural en cualquier sociedad democrática donde existe nueva correlación de fuerzas. Puede ser benéfico para el ciudadano al establecer una nueva estructura de equilibrio de fuerzas y generar una sola resultante de tipo positiva hacia arriba y no negativa. Los ciudadanos deseamos acuerdos de sana convivencia y visión compartida del desarrollo nacional.

Los ciudadanos somos testigos de una guerra intensa y muy crítica de opositores a la gestión del Presidente de la República, dicha guerra está basada en redes sociales y medios de comunicación tanto impresos como audiovisuales, pero también existe la contraparte y muy fuerte que seguidores y simpatizantes de AMLO hacen contra los primeros.

Ambas corrientes políticas tienen bien pensados métodos de ataque al adversario que van desde lo chusco hasta lo fuerte, pero con odio y fanatismo.

Más allá del objetivo y de las formas emerge la interrogante en estos momentos de qué es lo importante para México, conciliar o separarnos. Sin lugar a dudas es más importante la construcción de un país con visión orientada en: 1) las personas en condiciones socioeconómicas desfavorables y en menor medida a empresarios poderosos; 2) en lo local y no pensado desde el extranjero; 3) una visión generada y puesta en marcha por la gente que conoce su situación (endógenas) y no de centros económicos internacionales (exógena). Es preciso homologar hasta donde sea posible las diversas visiones de país. La toma de decisiones empresariales y gubernamentales ya no solo sean para cuidar y proteger al gran capital nacional y extranjero según el modelo económico neoliberal ocasionando que uno de cada dos mexicanos viva en pobreza y miseria; el cambio es diseñar e implementar políticas públicas para el desarrollo humano sustentable pensado más en “los de abajo” y menos en la alta clase social y élites.

La clase política mexicana, tanto la anteriormente favorecida y como la actual, tiene diferentes intereses y concepto de gobernanza y gobernabilidad. Una se resiste a ceder o en su caso perder lo que ha logrado tanto en lo económico como político, la otra se muestra ansiosa de ejercer el poder gubernamental pero proviene de una izquierda electorera y un porcentaje elevado de actuales funcionarios no han logrado aprender con la rapidez y eficiencia requerida por las condiciones nacionales.

Esta pugna política y gubernamental entre lo que se va y lo que llega es un proceso dinámico y natural en cualquier sociedad democrática donde existe nueva correlación de fuerzas. Puede ser benéfico para el ciudadano al establecer una nueva estructura de equilibrio de fuerzas y generar una sola resultante de tipo positiva hacia arriba y no negativa. Los ciudadanos deseamos acuerdos de sana convivencia y visión compartida del desarrollo nacional.

miércoles 09 de octubre de 2019

Confrontación política nacional

jueves 26 de septiembre de 2019

Presupuesto 2020 para Zacatecas

miércoles 11 de septiembre de 2019

Dinamismo económico en la 4T

viernes 30 de agosto de 2019

Educación y humanismo

jueves 22 de agosto de 2019

Necesaria coherencia partidista

jueves 15 de agosto de 2019

PRI en 2019

jueves 08 de agosto de 2019

Tiroteos, violencia y racismo

lunes 29 de julio de 2019

Crisis financiera universitaria

jueves 18 de julio de 2019

Ambición política

Cargar Más