/ miércoles 12 de diciembre de 2018

La innovación pedagógica

Las Escuela Normales como casas formadoras de docentes deben abonar a la construcción del sentido de la innovación en el campo educativo, para que los futuros profesores tomen conciencia de la importancia de su papel como agentes de cambio social, con incidencia significativa en los procesos de enseñanza y de aprendizaje.

La innovación en la formación pedagógica a la que se alude, es toda acción planificada para modificar la forma de pensar y de actuar de los docentes en formación, teniendo como propósito el aprendizaje de los estudiantes por medio de la implementación de novedades en cualquier aspecto del currículo, con miras al desarrollo de las competencias para la vida, entre ellas, para el aprendizaje permanente.

De esta forma, es fundamental que hoy en día, para los docentes en formación, se tenga claridad que, al hablar de innovaciones, se tenga claro que son el efecto de los cambios planificados, otorgándole al educador un talante disidente, de no conformación con el statu quo y, en consecuencia, proclamarse como un promotor del cambio y de la innovación en su práctica pedagógica.

Es importante por ello que el maestro tenga claridad que es el recurso humano que promueve las innovaciones en el proceso educativo, éste puede ser también la fuente principal de la resistencia al cambio, por tanto, es pertinente mencionar a la creatividad, que se debe fomentar para que se favorezca el espíritu creativo e innovador en la formación pedagógica, iniciando en el pensamiento para después concretarse en la acción educativa.

Entonces, como plantea Solá (2011) “el pensamiento creativo está orientado hacia el futuro, intenta encontrar un modo de hacer las cosas mejor que las anteriores”, a fin de transformar el mundo, generando nuevas ideas y significados.

En este sentido, la innovación en el ámbito educativo no necesariamente significa inventar algo nuevo, sino que se relaciona con la creatividad del docente cuando halla formas con las cuales puede mejorar su práctica. A tenor de esta idea, cabe retomar que un docente creativo va más allá, encuentra la forma de modificar su entorno y de adaptar todo aquello que tiene disponible en beneficio del proceso de enseñanza y de aprendizaje.

Por último, es importante aclarar que la innovación en la formación pedagógica es un ciclo continuo, que apunta hacia la virtud del docente, quien percibe la necesidad ontológica del cambio, como una construcción que se gesta en la educación normalista, en ese horizonte epistémico donde hace eco el lema “La voz de la patria es el Maestro”

Estimado lector, agradezco de antemano la atención prestada al presente. Nos leemos la próxima y espero que haya sido de su agrado. ¡Viva la Vida!

Las Escuela Normales como casas formadoras de docentes deben abonar a la construcción del sentido de la innovación en el campo educativo, para que los futuros profesores tomen conciencia de la importancia de su papel como agentes de cambio social, con incidencia significativa en los procesos de enseñanza y de aprendizaje.

La innovación en la formación pedagógica a la que se alude, es toda acción planificada para modificar la forma de pensar y de actuar de los docentes en formación, teniendo como propósito el aprendizaje de los estudiantes por medio de la implementación de novedades en cualquier aspecto del currículo, con miras al desarrollo de las competencias para la vida, entre ellas, para el aprendizaje permanente.

De esta forma, es fundamental que hoy en día, para los docentes en formación, se tenga claridad que, al hablar de innovaciones, se tenga claro que son el efecto de los cambios planificados, otorgándole al educador un talante disidente, de no conformación con el statu quo y, en consecuencia, proclamarse como un promotor del cambio y de la innovación en su práctica pedagógica.

Es importante por ello que el maestro tenga claridad que es el recurso humano que promueve las innovaciones en el proceso educativo, éste puede ser también la fuente principal de la resistencia al cambio, por tanto, es pertinente mencionar a la creatividad, que se debe fomentar para que se favorezca el espíritu creativo e innovador en la formación pedagógica, iniciando en el pensamiento para después concretarse en la acción educativa.

Entonces, como plantea Solá (2011) “el pensamiento creativo está orientado hacia el futuro, intenta encontrar un modo de hacer las cosas mejor que las anteriores”, a fin de transformar el mundo, generando nuevas ideas y significados.

En este sentido, la innovación en el ámbito educativo no necesariamente significa inventar algo nuevo, sino que se relaciona con la creatividad del docente cuando halla formas con las cuales puede mejorar su práctica. A tenor de esta idea, cabe retomar que un docente creativo va más allá, encuentra la forma de modificar su entorno y de adaptar todo aquello que tiene disponible en beneficio del proceso de enseñanza y de aprendizaje.

Por último, es importante aclarar que la innovación en la formación pedagógica es un ciclo continuo, que apunta hacia la virtud del docente, quien percibe la necesidad ontológica del cambio, como una construcción que se gesta en la educación normalista, en ese horizonte epistémico donde hace eco el lema “La voz de la patria es el Maestro”

Estimado lector, agradezco de antemano la atención prestada al presente. Nos leemos la próxima y espero que haya sido de su agrado. ¡Viva la Vida!